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Todo es de Él, por Él y para Él

TODO SE LO DEBEMOS A ÉL. “De Él, por Él y para Él”

1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

 

Qué lindo es levantarte en la mañana y reconocer que si despertaste es porque Dios así lo quiso. ¿Cuánta gente hubiera deseado despertar este día y no pudieron?, ¿Cuántos hubieran querido vivir un día más y no lo lograron?, pero que lindo es saber que Dios ha tenido misericordia de nosotros.

 

Cada día nos quejamos de muchas cosas, de nuestro estado emocional, de nuestros problemas familiares, de nuestra situación económica, de nuestra situación de país, de todo lo que puedas quejarte durante el día. Pero ¿Cuantas veces has meditado que el simple hecho de tener vida y estar donde estas es porque Dios ha tenido misericordia de ti?

 

Hay personas en el mundo que están pasando por situaciones más difíciles que nosotros y aun así alaban a Dios y se gozan en su presencia, ¿Por qué nosotros que tenemos más ventaja que millones de personas en el mundo no hacemos lo mismo?

 

Yo quiero que hoy por un momento salgamos de la rutina diaria, que dejemos a un lado todo pensamiento negativo que me lleva a quejarme de mi estado y descansemos en el Señor, que meditemos en todo lo que Él nos ha dado, de lo cual sin duda se lo debemos.

 

Le debemos tanto a Dios que no nos alcanzaría todo el tiempo del mundo para cancelar nuestra deuda,

Quizá los últimos días en tu mente te has quejado de tu estado, pero en este momento el Señor me inquieta el corazón a decirte que DEBES SER AGRADECIDO, tienes vida y solo ese hecho es más impórtate que cualquier cosa. Y esa vida no te fue dada por ti mismo, sino por el Señor que tuvo a bien regalarte la vida y permitir gozar de todo lo que en algún momento puedes gozar, como el aire que respiras, como el vestido que TIENES, como el pan que comiste, que sin ser grandes cosas Dios te lo ha dado.

 

Es tu responsabilidad honrar a Dios con tus finanzas; y hay 3 maneras de hacerlo:

  1. En la manera en que produces finanzas.No hay tal cosa como robar, y diezmar para santificar lo robado.  Tú honras a Dios, no tan solo con lo que das, sino con la manera en que produces finanzas.  Tienes que hacer las cosas honradamente.  Las finanzas que tú produces, tienen que llegar del trabajo, del sacrificio, del esfuerzo, de negocios apropiados, lícitos. 
  2. En la manera en que le sirves a Dios con tus finanzas.Esto, a través de los diezmos, las ofrendas, con el pago de tus impuestos.  Cuando tú pagas tus impuestos correctamente, estás honrando a Dios.  Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. 
  3. En la manera en que gastas tu dinero.Hay quien da a Dios el diezmo, y con el restante 90% hace lo que mejor le parezca; pero, tanto el diezmo como el 90%, son de Dios.  Si tú diezmas, pero malgastas el restante 90%, no pretendas que el diezmo te funcione.  El diezmo lo que te asegura es que, si inviertes bien el 90%, entonces ese 90% va a rendirte más que si no diezmaras. 

No queramos medir la bendición de Dios a través de los bienes materiales y terrenales, la bendición de Dios no se mide por lo que tienes, sino por la FE que profesas.

 

Si a Dios no le importaran las finanzas, no invertiría tiempo haciéndonos saber, en Éxodo 16, que dio maná al pueblo por 40 años, y después carne.  En 1 Reyes 17, nos dice que Elías multiplicó el aceite de la viuda; en 2 Reyes 4, Eliseo también lo hizo.  En Mateo 14, te habla de que alimentó a 5,000; en Mateo 15, a 4,000; multiplicando.  En Juan, se nos dice que el primer milagro de Cristo fue cambiar el agua en vino;

 

Tú tienes que tener cuidado con las finanzas, porque tu vida gira alrededor de eso.  Y Dios quiere suplir tus necesidades, llevarte a un nivel de abundancia, de satisfacción, y que puedas vivir en la libertad a la que tú has sido llamado. 

Bienes dinero y bienes es porque Dios no te está bendiciendo, más yo siempre he creído y Dios no me dejara mentir que la bendición de Dios no está en los bienes que posees, ni en la falsa prosperidad que se nos quiere inculcar, sino en CREER y CONFIAR en El. Jesús no era ningún millonario, sin embargo se goza delante de su Padre. Pedro no tenía plata ni oro, pero lo que tenía les daba a las personas y estas eran sanas, Pablo dijo que había aprendido a vivir en la abundancia y en la escasez y que podía glorificar al Señor en cualquier circunstancia.

 

Ahora yo te pregunto a ti, ¿Qué tienes tu que Jesús, Pedro o Pablo no haya tenido?, ¿Hay algo que te hace más merecedor de las bendiciones que ellos?, ¿Por qué te quejas tanto por tu estado? Termina ya de una vez tus quejas y comienza a alabar y adorar al Señor por lo que tienes.

 

Por un momento te invito a que cierres tus ojos, y medites en lo bueno que Dios ha sido contigo, que escuches la siguiente alabanza que te dejo y que permitas que el Espíritu Santo de Dios te ministre:

 

Sin duda, TODO se lo debo a Él, Dios ha sido bueno, es hora de dejar de quejarse y Adorarlo. EL LO MERECE, EL TE AMA, EL TE SUSTENTA.

 

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La realidad de Jesús, es la tuya?

No caben dudas que nuestro deber es vivir la realidad que vivió Jesús en la tierra, cumpliendo, sintiendo cada uno de los frutos del Espíritu en propia vida. «Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.” Gálatas 5:16

 

Los frutos del Espíritu son una manifestación del Espíritu Santo en nuestras vidas. Él mismo es quien los pone en nuestro corazón y con ellos representamos la realidad de Jesús en nosotros, los cuales son descritos en la Palabra de Dios.

 

  1. Frutos del Espíritu – Amor

Conocemos el amor verdadero amor cuando conocemos realmente a Jesús. Es allí donde nos damos cuenta del auténtico y único significado del amor. Por amor se hacen muchas cosas; el ejemplo está en que Cristo fue a la cruz por amor a nosotros y no hay un mayor sacrificio de amor que el que hizo Dios (Juan 3:16).

 

Pero el fruto del amor que tenemos no solo es el amarlo a Él, es amar a todos los que están a nuestro alrededor. Porque con ese mismo amor con que Dios nos ha amado, es el mismo amor con que debemos amar a otros sin importar las circunstancias (1 Juan 4:16).

 

El amor debe abundar en nuestro corazón, por eso no debemos subestimar un sentimiento tan poderoso como este. Aún si actualmente este término se haya subestimado tanto, no dejemos que el amor se disipe de nuestro corazón.

 

  1. Frutos del Espíritu – Gozo

Otra virtud que manifestamos cuando caminamos con el Espíritu Santo, es el tener un gozo en nuestra alma. Este tipo de gozo o alegría es diferente, no se trata de estar felices SIEMPRE o tener sonrisa en nuestro rostro; es mucho más que eso. Es una emoción constante, es un sentimiento que permanece todo el tiempo en nosotros aun en medio de los problemas. Un estado del alma que debería estar siempre en nuestra vida.

 

El gozo viene cuando dejamos que el Espíritu Santo tome el control de nuestra vida, dejamos que él nos guíe y nos lleve por el camino de la rectitud. Somos felices y estamos tranquilos porque sabemos y tenemos la plena seguridad de que el que nos guía, cuida de nosotros. Y aun cuando todo está mal o los problemas de la vida nos golpean, debemos mantener ese fruto, porque es el que nos da una esperanza de que todo va a estar bien, si confiamos en Dios (Santiago 1:2-3).

 

  1. Frutos del Espíritu – Paz

Para tener paz, primero debemos tener fe, porque de nada sirve no tener fe si nuestro corazón todo el tiempo está angustiado por alguna razón. Por eso, lo primero que se demanda para vivir una vida tranquila es tener fe en Dios.

 

Ya teniendo la fe abundando en nuestro corazón, podemos empezar a vivir un estado de tranquilidad y calma absoluta, porque creemos que Dios tiene el control de nuestras vidas. Esa paz de la que hablamos no solo debemos tenerla nosotros, sino que, debemos transmitirla a todos a nuestro alrededor.

 

Porque la paz es un sinónimo de armonía, y si todos decidimos dejar que esa paz y armonía reinen en nuestras vidas, entonces el mundo sería un lugar mejor y todos seríamos mejores personas.

 

De hecho, la Biblia también menciona que los hijos de Dios debemos ser reflejo de la paz. Es decir, personas tranquilas, que no son conflictivas ni buscadoras de pleitos, aún en situaciones de tribulación, permanecen en calma (Mateo 5:9).

 

4. Frutos del Espíritu – Paciencia

“antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias”. 2 Corintios 6:4

 

La paciencia solo se desarrolla cuando pasamos por los peores momentos de nuestra vida, y es donde el Señor prueba nuestro corazón.

 

Muchos de nosotros solemos ser impacientes porque queremos tenerlo todo ya, y en muchas de esas ocasiones pasa lo contrario. Sentimos que las cosas se demoran más, o que Dios no ha escuchado nuestra oración y empezamos a debilitar nuestra fe porque olvidamos que todo se hace en el tiempo de Dios.

 

Dios quiere que podamos mantener nuestra posición y firmeza siempre, en el mejor y en el pero tiempo, por eso la paciencia es una virtud que se compone de esperanza y fe para los que creen con todo su corazón.

 

5. Frutos del Espíritu – Benignidad

“La benevolencia del rey es para con el servidor entendido; mas su enojo contra el que lo avergüenza”. Proverbios 14:35

 

La solidaridad va ligada a la benignidad, pues son similares. Y cuando digo que están ligadas es porque no podemos ser buenas personas si no eso no nace en nosotros. Sin embargo, todo lo que hacemos o deseamos hacer viene directamente por orden de nuestro corazón ya que es él quien nos impulsa a hacer las cosas. Por eso cuando el Señor mira nuestras acciones, mira la intención con las que la hacemos, y si esas acciones son las correctas, entonces él nos bendecirá y pondrá su favor sobre nosotros para que sigamos adelante haciendo lo que a él le agrada.

 

6. Frutos del Espíritu – Bondad

“Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros”. Romanos 15:14

 

El deseo de Dios desde un principio ha sido que podamos mantener una buena relación los unos con los otros, y que nuestros corazones estén llenos de cosas buenas. Claramente el mundo ha cambiado mucho y de esa misma forma nuestra manera de pensar. Hemos distorsionado el significado de la bondad y de la gentileza y los hemos reemplazado por el egoísmo y la prepotencia.

 

Pero en ningún momento esta cualidad ha perdido su valor. Solo nosotros tomamos la elección de ser bondadosos o no. Todo nace en nuestro corazón, somos dueños de él, así que nadie nos obliga a hacer algo, en cambio, somos libres de hacer lo que mejor nos parezca, y con el tiempo nuestros resultados definirán si hicimos lo correcto o no.

 

7. Frutos del Espíritu – Fe

“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible”. Marcos 9:23

Toda nuestra relación con Dios se basa en la fe que tengamos en él.

 

Cuando Jesús dice que “todo es posible”, no lo dice por lo que nosotros podamos hacer, lo dice por lo que la fe pueda hacer en nosotros y por lo que Dios puede hacer en nosotros.

 

No olvidemos nunca que a dondequiera que vayamos es Dios quien nos abre las puertas, es Dios quien nos levanta en la dificultad, es Dios quien brilla en la oscuridad, y es Dios quien nos ayuda a vencer y hacer que todo sea posible

 

8. Frutos del Espíritu – Mansedumbre

“Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres”. Tito 3:2

 

Puede que Dios habite en nosotros, pero quien toma la decisión de hacer algo, somos nosotros, por lo que si somos amables o generosos o gentiles con otras personas es porque nosotros mismos hemos decidido hacerlo de corazón y es lo que más vale en una persona. Mayor aún en estos tiempos donde la generosidad y el amor son escasos.

 

9. Frutos del Espíritu – Templanza

Podemos ser grandes personas, ricas, prósperas o bendecidas, pero nada de eso sirve si no tememos a Jehová. Un ejemplo de esto es Salomón, quien siendo rey de Israel y teniéndolo todo, puso su confianza en Dios y tuvo temor de él.

 

Y cuando Dios vio en él un corazón íntegro, decidió bendecirlo en gran manera y darle mucho más de lo que esperaba. Así es Dios con los que le aman y le temen.

 

En su Palabra, Dios nos dice que la templanza es ser moderados. También lo podemos ligar a la cordura, a ser calmados y ser sabios en nuestras decisiones. Además, en el libro de Proverbios se menciona que el principio de la sabiduría es el temor a Dios (Proverbios 1:3-7).

 

No podemos vivir una vida cristiana sin tener los frutos del Espíritu de Dios en nosotros. Cada fruto que tenemos es una semilla que plantar y solo depende de nosotros hacerla germinar en este mundo o no.

 

Si caminamos con Dios entonces debemos prepararnos porque viviremos una vida llena de cosas hermosas y veremos la mano del Señor actuando en nuestro favor.

 

CDD TU CASA Pr Horacio León

 

 

Rendirse para ganar

Hay dos principios que operan en este mundo. Cada persona vive bajo uno de estos dos principios. Seguramente muchos no lo reconocen, pero en este momento tú, yo y todas las personas del mundo estamos viviendo bajo uno de estos principios, que guían nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar.

El primero es el principio de la ley. El principio de la ley es muy sencillo. Si haces lo que debes hacer, si obedeces, te irá bien. Por lo menos, evitarás un castigo; puede ser que incluso recibas algún beneficio. Por ejemplo, si manejas por la ruta sin violar las leyes de tránsito, generalmente evitarás una multa.

Así es que funciona la ley. Funciona en base a lo que te mereces. Es un principio que se extiende a cada parte de nuestra vida. En la familia, es la base de la disciplina de los hijos.

En el trabajo, define la relación entre patrón y empleado. Si haces el trabajo, recibes tu salario; si no cumples con las instrucciones, puedes terminar despedido.

Dios también dio leyes a su pueblo. Eran leyes muy buenas. Si se obedecían, habría bendición. La sociedad prosperaría. Todos vivirían en armonía. Por esto, Dios dijo a su pueblo: «Observen mis estatutos y mis preceptos, pues todo el que los practique vivirá por ellos. Yo soy el Señor. » (Levítico 18:5)

Dios le dio a su pueblo una ley que era perfecta para ellos, y luego les prometió vida a través de estos mandamientos. ¿Cómo llegaría esa vida? Solamente llegaría por medio de la obediencia. Así es que funciona la ley: la obedeces, te portas bien, y recibes los beneficios. ¡Fácil! ¿No?

Sólo hay un pequeño problema con el principio de la ley. Este principio es esencial para las sociedades humanas; sin leyes, la sociedad se convertiría en un caos. Pero el problema con el principio de la ley es que nosotros, los seres humanos, somos débiles. Dios nos promete vida si obedecemos toda su ley, pero ninguno de nosotros ha sido capaz de hacerlo.

El reformador Martín Lutero se guió por el principio de la ley. Cuando era joven, fue sorprendido un día por una fuerte tormenta. En medio de los rayos y truenos que lo rodeaban, asustado y desesperado, gritó: «Santa Ana, si me salvas de esta tormenta, ¡me haré monje!» Poco a poco se calmó la tormenta, y él abandonó la carrera de leyes que llevaba para convertirse en monje.

¿Te das cuenta de la manera en que funcionó el principio de ley en la vida de Lutero? Creía que tenía que hacer algo para merecer algo. Si quería ser salvo de la tormenta, tendría que dar algo a cambio. Es como un trueque. A cambio de algún sacrificio, Dios nos concede su perdón, su bendición o la petición que levantamos en oración.

Sin embargo, como monje, Lutero no logró encontrar la paz. Nunca sentía que lo que hacía era suficiente. Dormía en el suelo de su celda sin cobija durante el frío invierno, se confesaba constantemente y trabajaba arduamente. Sin embargo, nunca sintió la seguridad de haber hecho lo suficiente.

La solución al problema llegó cuando Lutero descubrió en la Biblia el otro principio de vida, que es el principio de la gracia. El siempre había pensado que la gracia de Dios es algo que nos ayuda, pero que nosotros tenemos que poner mucho de nuestra parte. En otras palabras, después de que nosotros nos esforzamos hasta más no poder, Dios nos da lo que falta.

La revelación le llegó cuando finalmente comprendió Romanos 1:17. La traducción Dios Habla Hoy lo expresa así: «Pues el evangelio nos muestra de qué manera Dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin. Así lo dicen las Escrituras: ‘El justo por la fe vivirá.’ “Lutero se dio cuenta de que la justicia de Dios es un regalo. No es algo que podemos ganar.

Lo que viene por ley es ganancia, es merecido; pero lo que viene por gracia es un regalo inmerecido. En Jesucristo se da a conocer la gracia de Dios, porque todo lo que Él nos ofrece se recibe como un regalo. Él no nos exige que trabajemos para merecer su perdón y su amor; de hecho, no lo podemos ganar. Sólo lo podemos recibir por fe, como un regalo de gracia.

En cierta ocasión, el apóstol Pablo tuvo que confrontar al apóstol Pedro sobre este asunto. Pedro llegó a visitar a la Iglesia en Antioquía. Allí tenía compañerismo con todos los creyentes, tanto judíos como gentiles. Cenaba y convivía con todos. Pronto, sin embargo, se presentó un problema. Llegaron algunos representantes de la Iglesia en Jerusalén, una Iglesia compuesta principalmente de judíos. Bajo presión de ellos, Pedro se retiró del compañerismo con los gentiles y sólo se juntaba con los judíos.
Podríamos ver esto como un caso de discriminación, y lo fue. Pero Pablo reconoció que algo más estaba pasando. Se trataba, en realidad, de una confrontación entre la ley y la gracia. Al separarse de los gentiles, Pedro estaba volviendo al legalismo judío. Se estaba portando como si el hecho de separarse de los gentiles lo hacía más aceptable ante los ojos de Dios.

Pablo lo regañó fuertemente. Gálatas 2:16 registra lo que le dijo a Pedro: «Al reconocer que nadie es justificado por las obras que demanda la ley sino por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe en él y no por las obras de la ley; porque por éstas nadie será justificado.»

Tratar de obedecer la ley de Dios no logra justificar a nadie. La ley sólo nos puede condenar. La única manera de llegar a estar bien con Dios es en base a su gracia. Sólo su gracia nos puede justificar. Esa gracia llega a nuestras vidas por medio de la fe, de lo cual hablaremos más la próxima semana.

Más adelante en Gálatas 2, en el verso 19, Pablo dice: «Yo, por mi parte, mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios.» La ley le había hecho ver a Pablo que era pecador, pero también le había revelado que sus esfuerzos por perfeccionarse y ganar la aprobación de Dios eran inútiles. Jamás podría ser perfecto, jamás podría merecer el amor de Dios, jamás podría ganarse el cielo.

La salvación es por gracia, y sólo por gracia; no es gracia más otra cosa. Es la gracia nada más. Esto se convirtió en uno de los principios básicos de la Reforma protestante, conocido como sola gratia. Dios nos salva, nos acepta y nos tiene de pie ante El solamente por su gracia.

Un hombre daba su testimonio en un culto. Habló de cómo Dios había conquistado su corazón y lo había librado de la culpa y el poder del pecado. Habló de Cristo y su obra, pero no dijo nada acerca de su propio esfuerzo. Cuando terminó su testimonio, el líder de la reunión se levantó para hacerle una pregunta. Este hombre era algo legalista, así que dijo: «Nuestro hermano nos ha hablado de lo que hizo el Señor para salvarlo. Cuando yo me convertí, tuve que hacer muchas cosas por mi propia cuenta antes de esperar que el Señor me ayudara. Hermano, ¿no hizo usted su parte antes de esperar que Dios hiciera el suyo?» El que había dado su testimonio le respondió: «Es cierto. ¡Se me olvidó! yo hice mi parte durante más de treinta años, corriendo en mis pecados para alejarme lo más posible de Dios. Esa fue mi parte. Y Dios me persiguió hasta que me alcanzó con su gracia. Esa fue su parte.» Así es la gracia de Dios.

Ahora déjame preguntarte: ¿bajo cuál principio estás viviendo tú? ¿Vives bajo la ley, esforzándote constantemente por agradar a Dios, pero jamás seguro de haber hecho lo suficiente? Hermano, nunca será suficiente. Recibe hoy la gracia de Dios. Descansa en su gracia, que Él te ofrece en Jesucristo. Su sacrificio en la cruz es suficiente. Confía en El. RÍNDETE PARA GANAR.

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

 

Hablando de palmeras y cedro

La primera pregunta que me viene a la mente es ¿Por qué una palmera? ¿Y qué significa el justo florecerá como la palmera? ¿Qué significado tiene florecer como la palmera? Bueno, para entender esta analogía, una figura retórica que se usa aquí para enfatizar cómo los justos deben prosperar, necesitamos entender la palmera de las tierras bíblicas.

La palabra hebrea “florecer” que se usa aquí significa: Florecer; para extenderse o crecer; volar (como extender las alas); estallar, quebrar; surgir. Las palmeras son conocidas por su larga vida. El justo «florecerá como una palmera» significa mantenerse erguido y vivir mucho tiempo. La Biblia amplificada dice que los justos serán: Longevos, majestuosos, rectos, útiles y fructíferos.

Florecerá como la palmera Las palmeras han sido importantes para los humanos a lo largo de gran parte de la historia. Se mencionan casi 40 veces en la Biblia. Las palmeras se encuentran entre las familias de plantas más conocidas y cultivadas del mundo.

Las palmeras se pueden encontrar en todo tipo de hábitat, desde selvas tropicales hasta desiertos, lo que significa que pueden crecer en casi cualquier lugar. En suelo árido, las palmeras se riegan profundamente en las raíces. No solo son funcionales para proporcionar sombra, sino que prácticamente todas las partes de la palma tienen un propósito útil. 

De los productos de la palmera, se pueden fabricar muebles, cestas, felpudos, cepillos, colchones, cuerdas, techos de paja y ropa. En muchas culturas históricas, las palmas eran símbolos de victoria, fertilidad, paz y abundancia. Se colocaron palmas ante Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén.

Las palmeras crecen erguidas y alto, hasta 80 o 90 pies. En toda su altura no cambian de grosor. Son una palmera muy fuerte que puede soportar el clima severo, incluso los monzones; son flexibles y se doblan en las tormentas, pero no se rompen.

El sistema de raíces de la palmera es tan seguro que nunca se ha sabido que una palma haya sido arrancada por una tormentaComo la palma o palmera, nosotros, los que somos justificados por Dios, debemos crecer erguidos, incluso si las tormentas de la vida nos golpean, somos de naturaleza flexible y firmes en la Palabra de Dios para no quebrarnos ni ser desarraigados. En tiempos difíciles y buenos, el justo florecerá como la palmera.

La palmera de la que habla Dios también da frutos durante todo el año. De enero a marzo se puede obtener leche de la fruta, de abril a junio se puede romper la fruta y comer la carne. De julio a septiembre, la fruta se ha vuelto lo suficientemente suave como para pelarla como una manzana y comerse la pulpa, y de octubre a diciembre se puede comer como una ciruela. 

La fruta de la palma es un poco más grande que un pomelo y se abastece en abundancia durante todo el año. Entonces, para la mente oriental, cuando Dios dice el justo florecerá como la palmera, no solo crecerá recto y será firme, sino que tendrá fruto para dar en abundancia en todas las estaciones.

Somos el pueblo de Dios; el  justo florecerá como la palmera, por lo tanto, debemos producir fruto continuamente para que otros puedan ser atraídos y participar, sean rectos y firmes en la Palabra de Dios. Se saludable, Dios puede hacer y mantenerte de esa manera. Y mientras vivas, alimenta al pueblo de Dios.

EL JUSTO CRECERÁ COMO CEDRO EN EL LÍBANO

La palabra hebrea “crecer” significa: agrandar – especialmente hacia arriba; crecer; crecer; para aumentar. La Biblia amplificada dice que los justos crecerán como un cedro en el Líbano: majestuoso, estable, duradero e incorruptible.

Los cedros eran muy importantes en los días bíblicos. Tienen madera fuerte y hermosa y se usaron para construir edificios muy importantes y señoriales, como templos y palacios. Las palabras cedro o madera de cedro se encuentran muchas veces en la Biblia.

Los cedros son árboles grandes, de hoja perenne, que viven mucho tiempo y crecen muy altoLos cedros del Líbano eran especialmente grandes y de la mejor calidad. Los árboles de cedro son comunes en áreas forestales que tienen una gran cantidad de lluvia anual.

Los árboles de cedro pueden vivir mucho tiempo, porque el hábitat húmedo que disfrutan está relativamente libre de fuego. Su madera también es muy resistente a las enfermedades. La madera de los árboles de cedro tiene un olor muy agradable, que proviene de los aceites naturales de la madera que son tóxicos para los insectos y hongos. Estos aceites no se desarrollan en los árboles de cedro más jóvenes, lo que a menudo conduce a la pudrición de su duramen, lo que resulta en árboles maduros que tienen troncos huecos.

El justo crecerá como cedro en el Líbano: Majestuoso, estable, duradero e incorruptible. 

A pesar de que pueden enfrentar desafíos, continúan y continúan creciendo, pues el justo crecerá como cedro en el Líbano, el justo florecerá como la palmera. Son honorables; son incorruptibles; son sólidos, estables e inamovibles; perduran a través de los años y las estaciones de la vida; han resistido la embestida del pecado y demonios; han resistido enfermedades y dolencias; solo mejoran con la edad; están revestidos de fuerza y ​​dignidad; estarán delante de reyes; se llevarán a cabo en honor.

Los justos son rectos, fuertes e indiferentes a los vientos de las circunstancias. Si deposita su fe firmemente en Dios, entonces usted también puede tener y disfrutar esta fuerza y ​​vitalidad, ¡Y solo mejorará con la edad!, ya que se dice que además de que el justo florecerá como la palmera, también crecerá como cedro en el Líbano. 

El Salmo 1: 3 dice que el hombre que confía en el Señor y se deleita en Su palabra es “como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a tiempo y cuya hoja no se secaTodo lo que hace prospera«.

Por todo lo anterior, si honras al Señor, no envejecerás, ni te debilitarás, no perderás tus facultades, como el resto del mundo. En cambio, puedes esperar volverte más fuerte; aumentar, no disminuir; seguir dando fruto; ser fértil, productivo y próspero; y lleno de alegría.

Somos comparados con árboles en las escrituras

Los creyentes a menudo son comparados con árboles en las Escrituras: “Será como árbol plantado junto a arroyos de agua, que da su fruto en su tiempo; su hoja tampoco se marchitará; y todo lo que hace prosperará ”(Salmo 1: 3). “Soy como un olivo verde en la casa de Dios” (Salmo 52: 8). “Se extenderán sus ramas, y su hermosura como olivo, y su olor como el Líbano” ( Oseas 14: 6 ).

Fueron las ramas de palma las que recorrieron el camino del Señor Jesús cuando entró en Jerusalén en un pollino hace mucho tiempo (Juan 12:13; Mateo 21: 8). Este mismo era un cuadro en miniatura de la gran multitud de los santos redimidos y resucitados que saludarán al Señor Jesús en Su trono, “vestidos de ropas blancas y con las palmas en las manos”; clamando: “Salvación al Dios nuestro que está sentado en el trono, y al Cordero” ( Apocalipsis 7: 9,10 ).

¡Que Dios nos permita a cada uno de nosotros florecer como la palmera: Hermosos en el Señor, útiles en Su servicio, dando buenos frutos para Su gloria, incluso en la vejez!

Nosotros, los justos, somos memoriales vivientes de la bondad de Dios. Nuestras vidas bendecidas muestran que el Señor es recto y fiel a Sus promesas y también muestran que Él es nuestra Roca, y que no hay injusticia en Él.

La oposición,esta en la receta de Dios

MOTIVAR: Proporcionar motivo o razón para que cierta cosa ocurra o para que alguien actúe de una manera determinada. Explicar el motivo o motivos que apoyan o fundamentan cierta acción.

COMO MOTIVAR: Descubre de donde viene la motivación. …Empatiza primero tu con la gente antes de que ellos empaticen contigo. … Se guía desde adelante (Predica con el ejemplo). …Di la verdad siempre y rápido. …Conoce tu Propósito.

Una de las cosas que nos cuesta hacer es motivar a los demás. Todos estamos esperando que nos motiven y que nos animen. La tarea se hace mucho más difícil cuando se vive en un mundo donde lo que más motiva son el dinero, las cosas materiales y el reconocimiento. Solamente tenemos que pensar en que hemos sido capaces de hacer por todas estas cosas. Pero por medio de este mensaje quiero hablar de otra motivación, la motivación espiritual. Cuando las personas tienen la visión de Dios y hacen planes por la fe, Dios también les da la capacidad para motivar a otros, a sus hijos, sus colegas, a su iglesia. Cuando el Espíritu Santo comienza a obrar en el corazón de un hombre, muy pronto comenzará a trabajar en el corazón de otros. Pero en que consiste esta motivación, veamos los pasajes de Nehemías.

CONSISTE ESENCIALMENTE EN UNA MOTIVACIÓN PERSONAL

Nehemías 2:12 » no declaré a hombre alguno, lo que Dios había puesto en mi corazón»; también 2.16 enfatiza la misma idea «ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes,».

Esto hermanos es una verdad espiritual, Dios pone en nuestros corazones su visión. Dios va a mover a sus hijos que le buscan, que le amán y están en comunión con él en la dirección que Él quiere. Dios nos mueve, él nos motiva.

Eso es lo que dice Filipenses 2:13 «2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.» La idea de este pasaje es que Dios lo inicia todo y nosotros lo reproducimos eficazmente con el poder que él nos da. Él nos motiva y él nos ayuda en la ejecución. Si no fuera de esta manera, dejaríamos nuestra causa en cuanto aparecieran los Sambalat, los Tobías y los Jesem. Pero la persona motivada por Dios sabe que estos personajes no son más que la pimienta que le da más sabor a nuestros planes y proyectos. La oposición está siempre en la receta de Dios, el la permite para que no dejemos de depender de él. Son los obstáculos que nos ayudan a mantenernos despierto, porque tenemos que entender algo, los planes son cosas que puedo controlar, la oposición no. Dios permite cosas que no puedo controlar porque quiere que dependamos de Él.

Alguien dijo; «trabaja como si todo dependiera de ti y ora como si todo dependiera de Dios» Siempre existe un equilibrio entre lo que hace Dios y lo que me corresponde a mí. Nosotros, planificamos, trabajamos y oramos y Dios actúa con su soberanía. Estas dos verdades reposan, se sustentan en algo que llamamos FE.

CONSISTE ESENCIALMENTE EN COMUNICACIÓN EFICAZ

Usted y yo podemos vivir todo el proceso que vivió Nehemías, incluso la etapa de silencio que se ve que con mucha claridad que existió. Nehemías comunicó tan bien las cosas que movilizó a la gente y en 52 días levantaron el muro.

¿Cómo lo hizo?, algunos dicen, «era un gran líder», pero eso es solo parte de la verdad, él COMUNICÓ lo que Dios había puesto en su corazón.

Nehemías no hizo una gran entrada diciendo ¡aquí estoy! Al contrario, cuando llegó no dijo a nadie porqué estaba allí. Estuvo en silencio, pero llegó el día, llegó el momento de hablar, de comunicar. Y como lo hizo:

  1. Enfatizó el problema.

No exageró el problema, todo lo que estaba diciendo era verdad. Muy importante, cuidado con los ALARDES. Pero hay que hablar de la necesidad, del problema. ¿Por qué?, porque a veces la gente está cómoda y prefieren dejar las cosas como están, hay que despertarlos. Uno de los peores enemigos del liderazgo no es la oposición, es un espíritu de satisfacción y complacencia. Esta actitud no hace más que detener el progreso y la visión. Estamos bien como estamos, no cambiemos nada.

  1. Les contó su testimonio de la soberanía de Dios.

¿Qué tenemos para decir de Dios? SU TESTIMONIO.

  1. Respondió a los ataques.

Lo hizo espiritualmente, 2:20 » el Dios de los cielos, Él nos prosperará, y nosotros sus siervos, nos levantaremos y edificaremos.

La fe motiva, claro que sí. Es una motivación esencialmente personal y consiste en una comunicación eficaz.

Tóxicas o Edificantes?

GALATAS 5:7-9. Pablo después que les aclara que circuncidarse no les hace más espirituales; ni ser más santos para Dios; sino que el Espíritu de Dios es el que los ha salvado y los ha santificado; ahora procede a exhortarles fuertemente, y descalificando enérgicamente a los judaizantes. Los hermanos gálatas, corrían bien, ellos obedecían a Dios en el Espíritu. Eran confundidos por los judaizantes (amigos).

AMISTADES TÓXICAS O EDIFICANTES? No hay otra opción.

2da SAM.13 – Amnón, el hijo del rey David, tenía un amigo llamado Jonadab. Jonadab era un hombre muy engañoso. Después de seguir su sugerencia, Amnón cometió incesto y esto lo llevó a su muerte. Por lo tanto, es importante hacer un buen amigo. Aquellos que se hacen con nosotros no merecen la pena hacer amigos. Aunque se preocupan por nuestra carne, nos llevarán a un camino equivocado.

Aquellos que solo consideran nuestra carne no nos están ayudando realmente cuando hacemos algo mal. Debido a que no podemos darnos cuenta de nuestros problemas, necesitamos la edificación o el sustento de alguien para recordarnos que no debemos ser disolutos sino que debemos regresar ante Dios. Aquellos que pueden ayudarnos de esta manera, vale la pena hacer amigos.

Que el Señor nos conceda sabiduría para que podamos encontrar los buenos compañeros y evitar las MALAS COMPAÑÍAS

  • Proverbios 13:20 El que anda con sabios, sabio será; más el que se junta con necios será quebrantado.
  • 1 Corintios 15:33 No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.

Las malas compañías o malas amistades afectan a nuestra vida porque influyen activamente en nuestras percepciones, decisiones y hábitos. Esto nos obliga, de manera inconsciente a actuar y pensar de una manera determinada, la cual no cuestionamos y es nociva para el desarrollo.

Las malas influencias pueden llevar a involucrarse en situaciones de riesgo. Desde el punto de vista de la edad, las personas son especialmente vulnerables cuando son adolescentes y están en un momento de su vida en el que todavía están desarrollando su personalidad.

Pocas bendiciones en la vida cristiana son más grandes que poder cultivar amistades edificantes. 

Necesitamos a personas en nuestras vidas con las cuales caminar juntamente la carrera de la fe para la gloria de Dios. Personas que nos confronten cuando hemos pecado y nos animen a perseverar en la gracia. Personas a las cuales también podamos ayudar a abundar en fruto y gozarse en el Señor sobre todas las cosas.

Sin embargo, no todos los creyentes disfrutan de esta bendición. ¿Cómo podemos cultivar amistades edificantes? Estos son algunos consejos breves que pueden ayudarte:

Una fuerte herramienta es “servir” en tu iglesia con tus hermanos/as.

Debemos dejar de perder tiempo “no útil, en redes, e involucrarnos más en la iglesia, en CONGREGARNOS y ser parte de la familia de la fe. Vivir conforme a la Palabra, usando tus dones para servir a tu iglesia y siendo también edificado por ella (1 Pe. 4:10-11). En el camino encontraremos a otras personas que hagan lo mismo. Así es inevitable que surjan y crezcan las amistades edificantes en tu vida.

Si Queres tener compañeros de ruta en el camino de Dios tenes que andar por ese camino. Esos compañeros no van a estar afuera de ese camino viviendo como el resto del mundo. En otras palabras, no podes cultivar amistades edificantes sin rodearte de personas que están siendo edificadas por Dios.

En necesario MEDITAR en tu identidad en Cristo

Porque solo en El somos justificados y adoptados por gracia delante de Dios (Ro. 5:1; Ro. 8:15). Esto significa que no necesitas la aprobación de las personas para vivir con gozo y seguridad. ¡Ya tenes el “me gusta” del Dios creador del universo! Sin embargo, constantemente los cristianos podemos olvidar esta verdad. Cuando lo hacemos, es muy atractivo rodearnos de personas que siempre nos aprueban y nunca nos confrontan cuando es necesario.

No podemos tener amistades edificantes si no volvemos una y otra vez a Cristo para recordar nuestra identidad en Él. ¿Por qué? Porque las amistades edificantes son aquellas que nos sacan de nuestra zona de confort, nos ayudan a lidiar con nuestro pecado, y nos recuerdan constantemente quiénes somos en realidad y quién es Dios en verdad.

Nosotros debemos ser un amigo como Cristo

Una vez que estamos seguros y satisfechos en Dios —pues solo Él puede satisfacer nuestros corazones—, entonces podemos dejar de ser egoístas en nuestras amistades y reflejar más el carácter de nuestro Señor. No entablamos amistades edificantes buscando primeramente qué podemos obtener de ellas, sino qué podemos aportar siguiendo el ejemplo del Señor. Él, por su gran amor, se hizo hombre para comprarnos con su propia sangre (Hch. 20:28). Jesús fue a una cruz para obtener nuestra reconciliación cuando éramos sus enemigos (2 Co. 5:18). Ahora nos llama sus amigos: “Nadie tiene un amor mayor que este: que uno dé su vida por sus amigos” (Jn. 15:13).

Gálatas 3:1-5 «¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? MIS QUERIDOS HNOS/AS: toda la obra de Dios en nuestras vidas, toda bendición, todo progreso o avance, toda utilidad y todo servicio de adoración a Dios, todo milagro, todo don y toda gracia que nos ha sido o será dada es solo por fe, por el oir con fe.

 

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

 

 

«La puerta de los caballos»

LA PUERTA Y TUS EMOCIONES: Hoy vamos a saber y empaparnos de la “Puerta de los caballos», a fin de alistarnos para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.” Prov. 21:31

 

Muchas veces creemos que la mejor manera de ser victoriosos es adaptando nuestra vida alrededor de todo lo que sucede. Si la mentira nos puede llevar al éxito, vamos y le damos la derecha a la mentira. Si la deshonestidad nos abre puertas para una conquista, y que si caminamos a su lado? Ahora, sera que actuando asi podremos realmente vencer?

 

La victoria ofrecida por “este mundo” siempre sera ilusoria. Es falsa, mentiras, y en vez de alegrías por las conquistas, quizá lloremos amargamente por haber obtenido “una victoria” no verdadera.

 

Solo hay una victoria que nos llenará de dicha y nos llevará a la victoria verdadera: la de la verdad, amor, verdad, honestidad, compasión, y recostar nuestra cabeza en la almohada y dormir en paz.

 

Ahora nos toca restaurar la puerta de los caballos, la cual también nos habla de restaurar un área en nuestra alma. “Ellos, pues, le echaron mano, y luego que ella hubo pasado la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey, allí la mataron”. 2 Cro. 23:15 Esta puerta se llamaba así, porque era la puerta  la cual usaban los jinetes cuando regresaban de la Guerra victoriosos, esta puerta daba justo al palacio demostrando su poderío, su fuerza y su grandeza. Los que restauran esta puerta pelean las batallas del Rey de reyes y Señor de señores, pero también deben recordar que las victorias son del Rey.

 

El caballo es un animal que simboliza en la palabra de Dios como una analogía de un instrumento de guerra. Siempre que veamos un caballo representado, debemos saber que es batalla a muerte. En el Templo de Jerusalén, había una puerta que tiene el nombre de Puerta de los Caballos.

 

El animal espiritual simboliza el entusiasmo personal, la pasión y el apetito de libertad. Entre todos los animales este es el que muestra una fuerte motivación que nos lleva a través de la vida.

 

Mientras que el Antiguo Testamento no deja una impresión positiva del caballo, sinónimo de potencia guerrera y de dominación, luego será, en cambio, el instrumento de Dios, sobre todo en las visiones apocalípticas de san Juan.

 

¿Para qué servía la puerta de los caballos? Esta puerta daba justo al palacio. El caballo nos habla de tres cosas: fuerza, valor y orgullo. Esta puerta es la puerta de nuestras victorias delante de Dios, y avergonzando al enemigo.

 

En el cuerpo humano esta puerta está representada en una zona especial del cerebro que se llama “el Hipocampo“; o sea el area de los caballos.

 

El haber descubierto o mejor dicho el haber Dios revelado esta puerta en el cuerpo, me maravilla y me emociona saber que Dios da a sus hijos esos secretos y nos ayuda a poder comprendernos mejor en nuestra Vida

 

El sistema límbico del cerebro consiste en un grupo de estructuras que dirigen las emociones y el comportamiento.

 

El hipocampo es una estructura del cerebro embutida profundamente en el lóbulo temporal de cada corteza cerebral. Es una parte importante del sistema límbico, de una región cortical que regule el estímulo, emoción, aprendiendo, y de la memoria. Estos tres emociones, aprendizaje y memoria se concatenan con fuerza, valor y orgullo.

 

Por eso es importante reparar esta puerta con Jesucristo. Si no es reparada entonces el orgullo podría dañar tanto nuestro ser.

 

¿Qué hemos aprendido en la vida? Si solo ciencia hemos aprendido, me temo que en este tiempo de Coronavirus no podremos soportar. Pero si nos hemos preparado con el aprendizaje de la palabra de Dios, nos hemos llenado las emociones de Dios y se las entregamos a Él y podemos cantarle, adorarle, arrodillarnos a Él.

 

Entonces el orgullo sería eliminado de nuestro ser y podremos ser personas que vivamos con nuestra Fe férrea en Jesucristo y no dependemos de nosotros, ni de nuestra emociones sino de Dios quien es quien da la victoria.

 

Espero que el saber sobre esta puerta pueda bendecir su vida y le ayude a aprender de la palabra de Dios y memorizar textos de la palabra y pueda citarla en su vida y compartirla a otros.

 

Lea este salmo: (Salmos 20:5-9) “Nosotros cantaremos con gozo por tu victoria, y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera. Que el SEÑOR cumpla todas tus peticiones. Ahora sé que el SEÑOR salva a su ungido; le responderá desde su santo cielo, con la potencia salvadora de su diestra. Algunos confían en carros, y otros en caballos; más nosotros en el nombre del SEÑOR nuestro Dios confiaremos. Ellos se doblegaron y cayeron; pero nosotros nos hemos levantado y nos mantenemos en pie. ¡Salva, oh SEÑOR! Que el Rey nos responda el día que clamemos.”

 

Ahora les este otro: Isaías 31:1-3 “¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda! En los caballos buscan apoyo, y confían en los carros porque son muchos, y en los jinetes porque son muy fuertes, pero no miran al Santo de Israel, ni buscan al SEÑOR. Pero Él también es sabio y traerá el mal, y no se retractará de sus palabras; sino que se levantará contra la casa de los malhechores y contra la ayuda de los que obran iniquidad. Pues los egipcios son hombres, y no Dios, y sus caballos son carne, y no espíritu; el SEÑOR, pues, extenderá su mano, y el que ayuda tropezará, y el que recibe ayuda caerá.”

 

En nuestra guerra espiritual debemos armarnos de toda la armadura de Dios; pero nuestra fuerza debe estar en el Señor y en el poder de su fuerza.

 

Los medios hay que usarlos, pero después de todo, nuestra seguridad y salvación son solamente del Señor.

 

Si esta puerta no funciona, el orgullo, las emociones, nos traicionaran. Nuestra inserción en “el mundo” no será facil, y lamentablemente, si seremos presa facil para satanás.

 

Nuestro poder no viene de nuestras propias fuerzas, sino de la presencia de Dios y de la unción del Espíritu Santo. Pablo descubrió ese secreto y por eso ya con la puerta de los caballos restaurada pudo decir: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:13.

 

Hoy declaramos y proclamamos, nuestra «puerta» es restaurada por el poder de Dios. Y no será por nuestras fuerzas ni virtudes, sino por el poder del unigénito Rey de Reyes y Señor de Señores. Amen.

 

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

 

 

Si me amas, guarda mis mandamientos!

LA CENA DEL SEÑOR (Santa Cena) 1 Corintios 11:17-34

Es un acto de celebración donde los discípulos de Cristo testifican por fe de los beneficios adquiridos por Jesús en su muerte y resurrección.: Palabra fiel y digna de ser recibida por TODOS QUE CRISTO JESUS VINO AL MUNDO A SALVAR A LOS PECADORES, DE LOS CUALES, YO SOY EL PRIMERO

 

Cristo dijo en Mateo 16:18 Y yo te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas de hades no prevalecerán contra ella.

 

Durante su ministerio Cristo comenzó su iglesia y después por las manos de Pablo y otras líderes del Nuevo Testamento dejó instrucciones de como organizar y establecer esta nueva organización en el mundo

 

Según el Nuevo Testamento la iglesia de Cristo tiene dos ordenanzas que deben ser obedecidos y practicados por sus miembros, para mostrar al mundo su amor a Cristo.

 

Si me amáis, guardad mis mandamientos. Juan 14:15

 

 

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.  Juan 14:23

 

Si guardaréis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Juan 15:10

 

Según la Biblia Jesús dejó dos ordenanzas para su iglesia, El Bautismo y la Cena del Señor.  Los dos fueron dados para todo cristiano y cuando participemos en estas dos estamos mostrando al mundo nuestra obediencia y amor a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

J

esús participó en las dos ordenanzas, al iniciar su ministerio público fue bautizado y al final de su ministerio en este mundo tomó la Cena del Señor con sus discípulos.  Cuando sometemos al bautismo y tomamos la Cena del Señor con su iglesia, estamos gozando la plena comunión que todo cristiano debe tener con su amado Salvador.

 

Hoy vamos meditar brevemente sobre esta segunda ordenanza que Cristo dio a su iglesia y aprender a apreciar más lo que esta cena representa para el cristiano.

 

PROPÓSITO: Esta cena fue dada para que la iglesia nunca se olvidara del gran precio que la salvación costó el Padre y su Hijo Jesús.  Para los que reciben, la salvación es gratis, sin precio; pero para el que la ofrece, costó un precio muy alto, la muerte del unigénito Hijo de Dios.  El pan quebrado representa el cuerpo de Jesús que fue clavado a un cruz y la sangre que salió de su cuerpo cuando un soldado hirió su costado con una lanza muestra el supremo amor que el Padre tenía para los pecadores.

 

Esta ordenanza, igual el bautismo no lleva ninguno al cielo, pero cualquier persona que observa esta cena, debe consagrar de nuevo su vida a Cristo.

 

Sin dudas, hoy nuestra Iglesia vivió un maravilloso momento en la presencia de nuestro Señor Jesucristo. Conmemorar la «Cena del Señor» ha sido para muchos, un antes y un después. Así lo creemos, así lo declaramos en el nombre de Jesús.

 

Gracias Señor por tanto amor.

 

CDD Tu Casa

Llamados

Cuando Dios te llama lo hace tocando a la puerta de tu corazón. Tú puedes mostrar indiferencia, hacer como que no escuchaste, y endurecer tu corazón. Por eso la Biblia advierte una y otra vez acerca de no endurecerlo.  Mis queridos, Dios es el que llama
Dios desde el principio siempre ha sido el que por propia iniciativa ha buscado al hombre. Cuando Adán pecó fue Dios el que fue a buscarlo mientras que él se escondía (Génesis 3:8-9).
  Dios también buscó y llamó a Noé (arca) (Génesis 6:12-13). También llamó a Abraham (sal de tu tierra y tu parentela) (Génesis 12:1) y buscó a Moisés, apareciéndose en la zarza ardiente. Siempre vemos ese patrón. No es nunca uno el que busca a Dios primeramente, sino Dios el que te llama a ti. Por lo mismo dice en Mateo 22:14: «Muchos son los llamados y poco los escogidos»
  Y también por eso dice: Juan 15:16. «No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé». Aquí vemos como Dios nos elige para que llevemos fruto, y que ese fruto sea del tipo que permanece. También para que le pidamos al Padre.
  Respondiendo a la llamada de Dios
Ahora bien, el que es llamado puede ser escogido o no. En más de una ocasión cuando nos llaman y no queremos atender, hacemos como que no hemos oído.

  Por ejemplo si estamos hablando en un lugar con algún hermano o hermana y sale otro hermano y nos dice: “hola ven un momento”, podemos hablar: “mejor voy a hacer como que no he oído, me hago el importante…
O si nos llaman al celular. Si no nos interesa hablar con quién nos está llamando, no le atendemos el teléfono. El visto, etc

  Cuando Dios te llama puedes elegir volverte a Él. Él te va a poner en el camino de Juan 15:16, te va a dar obras para que tú des fruto, y te va a dar poder de pedir para darte. Lo que no podemos hacer es seguir con la espalda vuelta hacia Dios y pedir o hacer lo que a nosotros se nos antoja.
  Cuando te llama Dios tienes que hacer como Samuel (1 Samuel 3:10) decir: “Habla Señor que tu siervo escucha”.
  Cuando Dios te llama lo hace tocando a la puerta de tu corazón. Tú puedes mostrar indiferencia, hacer como que no escuchaste, y endurecer tu corazón. Por eso la Biblia advierte una y otra vez acerca de no endurecerlo.

Hebreos 3:7-8. Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones,

  La Frialdad o el Calor
Sabemos que el tiempo de la tribulación probablemente está cerca. Antes de que las cosas se pongan feas de verdad en el mundo, Jesús va a venir por la verdadera Iglesia para guardarla de esos males. Pero eso va a ser por la que tiene un corazón para Él, para los que han guardado la palabra de su paciencia (Apocalipsis 3:10).

  Existen tres tipos de sensaciones que se pueden tener en la vida cristiana, estos 3 tipos se sienten en el corazón. Dice en Apocalipsis 3:15-16: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
  Se puede estar frío, caliente o tibio. Decimos que se tiene un corazón frío cuando no estamos bien con Dios, un corazón caliente cuando se está muy bien con Dios. El corazón tibio es cuando estás ahí, como en medio. Ni estás del todo bien ni estás del todo mal. ¿Por qué entonces dice Jesús que es mejor Frío o Caliente que Tibio?.
  Se supone que debería ser mejor estar un poquito con Dios que totalmente apartado ¿no? En ese caso debería ser mejor estar tibio que estar frío.
  Pero no es así. Porque hay una gran diferencia entre el tibio y los otros dos. El frío y el caliente tienen un corazón de carne, un corazón que siente. Pero el tibio tiene un corazón de piedra.

  Si metes a un corazón en una cámara frigorífica, le va a dar frío. Si pones al corazón dentro de un horno le va a dar calor. Pero si el corazón es de piedra endurecida, no va a sentir ni frío ni calor, y eso tiene un nombre: estar tibio.
  El Frío te acerca a Dios, la Tibieza no
Cuando estás frío te sientes mal
. Sientes que la alabanza no te dice nada, que la palabra de Dios no te hace arder el corazón. Que no sientes amor por nadie. Sabes que lo que haces no está de acuerdo con el llamado que Dios te dio porque recuerda Juan 15:16, Él te llamó para dar fruto. Y te sientes mal por ello. Sientes frío en definitiva.

  Esa misma frialdad te está impulsando a buscar de Dios. A que tengas temor y te plantees que tienes que poner de tu parte para responder, para volver al camino que Dios te dijo. A decirte que eso que estás viviendo no es normal. Que hay que buscar el calor.
Pero si estás en esa misma situación
en que la alabanza no te dice nada, que te mueves mientras piensas en los deberes que tienes que hacer. Que escuchas la palabra y piensas “a ver cuándo va a acabarse esto”, charlas un poco con la gente te ríes y te vas y no te sientes cómo que algo está mal, entonces estás tibio. Y eso sí que es un problema.

  Estás tibio cuando estás duro de corazón. Cuando ves que estás haciendo cosas mal y ni siquiera te da frío, sino que te lo tomas a la ligera. Las cosas que este mundo se vuelve atractivas, y pierdes interés por las cosas de Dios. La mundanalidad es el apego a las cosas de este mundo. El Pastor que era bueno ahora es malo, el hermano que te bendecida ahora no lo es, el coro que te llenaba ahora no lo hace, etc, TIBIO.
  El Espíritu Santo tiene un fruto que es en parte paz. Pero la falsa paz de “estoy bien, soy salvo” no acompañada de Amor, que no lleva Gozo en las cosas de Dios, que no da Mansedumbre sino que hace que me incomode y enfade a la mínima ocasión, no es de Dios, no es del Espíritu Santo. Es un engaño de Satanás y el te va a decirEstás bien, tienes paz y eso es un fruto del Espíritu Santo”.
No
, la paz de Dios es totalmente distinta. Es una Paz que sobrepasa todo entendimiento. Es una paz en medio de la tormenta.

  Tenemos que procurar el tener todos los frutos del Espíritu Santo, para estar bien calientes. En realidad el que está caliente es el que siempre tiene frío.
   Saúl y David: Tibieza, Frío y Calor

Saúl fue el primer rey que tuvo Israel. E hizo cosas buenas para Dios, sobre todo al principio. Pero Saúl era tibio. Tenía un corazón endurecido que no reconocía los errores sino que se creía hacer lo correcto.
  1 Samuel 15:18-20. 18 Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. 19 ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? 20 Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas.
  Sin embargo, el Rey David era muy distinto. Él siempre estaba caliente como podemos ver en el Salmo 27 (Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?, Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón;) o frío como en el Salmo 51:1-12 (Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos;. No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.)

  Caer y Levantarse

Cristo es la única salida que tienes. Así hay que decirlo a la gente. Nadie te va a salvar sino Cristo. Él es el que llama, tú eres el que se vuelve y le sigue. Cada día de tu vida es bueno examinarse y decir ¿de verdad le estoy siguiendo o sólo estoy haciendo tibiamente mi vida?.
  Si te caes, te levantas. El problema no es caerse y pecar, el problema es no levantarse. O endurecer el corazón y decir “ni siquiera me he caído”. Nunca mas Tibio/a, que esa sea tu consigna de ahora en mas. Amen.

 

Iglesia CDD Tu Casa – Pr. Horacio León

 

 

Inalterable «La Química de Dios»

INALTERABLE “la química de Dios” Y tú, hijo de hombre, no les temas, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te halles entre zarzas y espinos, y mores con escorpiones, no tengas miedo de sus palabras. (Eze. 2.6). Siempre me llamó la atención cómo Dios preparó a Ezequiel para el ministerio y describió el tipo de gente con la que rozaría: Como Cristo habitualmente se llamaba el Hijo del Hombre, también fue una distinción honrosa. La postura de Ezequiel muestra reverencia, pero levantarse sería una postura de mayor disposición y aptitud para entrar en acción. Dios nos hablará cuando estemos listos para hacer lo que nos manda. Como Ezequiel no tenía fuerza propia, el Espíritu entró en él. Dios se complace en su gracia de obrar en nosotros lo que sea que requiera de nosotros.

Sabemos del poder tremendo de las palabras. Pueden paralizarnos y hacernos inútiles. Las frases irónicas, las de crítica o de disconformidad (especialmente si hemos puesto nuestro empeño para hacer lo mejor) pueden herirnos más que un látigo.

Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada» (Pro. 12.18). Por ello el Señor le anticipó al profeta: «He aquí que yo he hecho tu más fuerte que pedernal, he hecho tu frente; no les temas, ni tengas miedo delante de ellos (Eze. 3.8-9).

INALTERABLE: “Que permanece impasible y no muestra alteración en su estado, Que no se puede alterar o cambiar” El adjetivo inalterable se utiliza para calificar a aquel o aquello que no puede alterarse o que nunca se altera. La idea de alterar, a su vez, alude a perturbar o a modificar la forma o la esencia de algo.

Mira al Señor y Maestro de David, JESUS MISMO. Observa su principio. «Despreciado y desechado entre los hombres; varón de dolores, experimentado en quebranto.» ¿Quieres ver el fin? Está sentado a la diestra del Padre, esperando a que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. «Como Él es, así también somos nosotros en este mundo.» Tú debes llevar la cruz, de lo contrario nunca te ceñirás la corona; has de pasar a través del lodo, de lo contrario nunca andarás por las calles de oro.

¡Mira cuán despreciable es la apariencia de aquella oruga que se arrastra! Ése es el principio de la cosa. ¡Mira aquel insecto con vistosas alas que juguetea a los rayos del sol y liba en las flores, lleno de vida y felicidad! Ése es el fin de la cosa. LA MARIPOSA. Esa oruga eres tú, mientras estés en la crisálida de la muerte, pero cuando Cristo aparezca serás como Él, pues lo verás como Él es.

Alégrate por ser igual a Él, «gusano y no hombre», para que, como Él, te sacies cuando despertares a su semejanza. El diamante en bruto se pone en el torno del lapidario. Él lo corta en todos los lados.

El carbón y el diamante son el mismo material. El carbono absorbe la luz; el diamante la refleja. La mayoría de diamantes naturales se forman en condiciones de presión alta y temperatura alta, existentes a profundidades de 140 km a 190 km en el manto terrestre.

Los diamantes son llevados cerca de la superficie de la Tierra a través de erupciones volcánicas profundas por un magma (roca fundida, y gases), que se enfría en rocas ígneas conocidas como kimberlitas y lamproitas… esto es sencillamente el carbono cristalizado, convertido en  forma de diamante en bruto.

Jesús dijo que él es la luz del mundo, pero también declaro que cada uno de los hijos de Dios también lo somos, no que tengamos luz propia, sino que tal como las estrellas brillan por la luz de un astro mayor, el sol, nosotros también, brillamos por la luz de nuestro Señor Jesucristo.

Hay cristianos que son semejantes al carbón y los hay que son semejantes al diamante. Si observamos paralelamente a dos de ellos, observaremos que sus creencias, son iguales; pero al examinar su experiencia religiosa… y al observar su estilo de vida, sus costumbres, su conducta en la iglesia y en la sociedad… ¡no son iguales! Uno es opaco y otro es luminoso.

Cada  uno de los que nos llamamos hijos de Dios deberíamos examinarnos para saber si somos carbono o  diamante…una de las cosas que me impactan es que no puede dársele el nombre de diamante a esta piedra mientras no sea extraída a través de procesos de purificación y extracción en los talleres de piedras preciosas…mientras se encuentra en las profundidades de la tierra, sencillamente es un bloque de carbono más, pero cuando esa piedra de carbono, es encontrada y llevada al lugar indicado, su valor y belleza se vuelven incalculables… En mineralogía, diamante significa «propio» o «inalterable» otro de los atributos del diamante es que la luz que emite tiene gran transparencia…atributos del diamante; propio, inalterable, transparente.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres…de cuáles hombres? De toda la humanidad, lamentablemente muchas veces solo queremos brillar dentro de un lugar específico, pero el mandamiento de Jesús es que ese brillo deberá de ir alrededor de todo lugar a donde vayamos, pues la luz está dentro de nuestro ser…

¿Estás brillando, estas alumbrando en tu lugar de trabajo, en tu hogar, en la calle? ¿Pueden otros ver la luz en ti?

Quizá tu respuesta sea, aun no, o no del todo…qué bueno que eres sincero contigo mismo…pero no desmaye tu corazón, ya que debemos de saber también, que todo carbono es sometido en un taller a procesos intensos, para que después de tal tratamiento llegue a tener esa luz inalterable y transparente…quizá aún estés en el taller del Maestro siendo pulido, y tratado. Pero lo que sí es importante saber es, ¿cuán dispuesto estas para que toda partícula innecesaria sea desarraigada de tu vieja manera de ser y de pensar?

Para que vean vuestras obras buenas…es decir nuestro testimonio, en cuanto a conducta y actitudes…

Efesios 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas…no fuimos creados en Jesús para continuar siendo parte de las tinieblas, sino para aprender de Él a través de su palabra…para que cada día de nuestra vida podamos ser luminares en medio de este mundo de tanta maldad…es necesario dejarnos enseñar por nuestros pastores y líderes, sentarnos para ser enseñados a la luz de la Palabra de Dios, determinar hacernos como niños, sencillos, dóciles, y permitir así que el Espíritu Santo pueda transformar nuestro entendimiento, renovarlo para poder aprender a entender y conocer que la Voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta para sus hijitos…jamás podremos brillar sin ser pulidos, Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.

Hebreos 4.12… la palabra de Dios corta todo aquello que no necesitamos.

Y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos…muchas veces queremos seguir haciendo sacrificios, oraciones repetitivas, ritos religiosos, etc., queriendo agradar el corazón del Padre Eterno…cuán equivocados podemos estar, sencillamente porque ignoramos que dice la Biblia… ¿qué quiere Dios para mí y para ti? Obediencia y no sacrificio (1ª.Samuel 15.22…no hay forma más hermosa de llevar gloria a Dios, sino es a través de nuestra obediencia a sus mandamientos. Ya no es a través de vanos sacrificios, sino de una vida que imita a su amado Hijo, el Señor Jesucristo…quien es el Camino, la Verdad y la Vida.

El nacido de Dios es como un diamante, aprendió a soportar con paciencia todas las presiones es resistente, no se quiebra y su brillo se refleja por todos lados. No importa su tamaño es inmensamente valioso. Cuando Dios nos eligió éramos, solamente carbones…excluidos sin valor… tan pequeños y todos lo que Él eligió son sometidos a grandes presiones a veces tan intensas, que parece que no soportaremos. Y a veces nos preguntamos el porqué de todo eso…la respuesta: Dios está preparándonos para su obra.

¿Quién hubiera imaginado que aquel carbón podría transformarse en un Diamante?

NO LE TEMAS A LA PRESIÓN PORQUE ES ASÍ QUE SE TRANSFORMA UN CARBÓN EN DIAMANTE, SOLO TIENE VALOR, CUANDO NACE DE DIOS… BENDICIONES

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

 

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