CDD Tu Casa

Tu Destino en Dios !

ESPERANZA EN TU DESIERTO

 

NO RECHAZES TU PROCESO EN EL DESIERTO, PORQUE DE ÉL NACERA “TU DESTINO EN DIOS”

Sufrir por falta de agua no debe de ser tan duro como padecerlo en un desierto, ¿verdad? ¿Si estuvieras en el desierto qué harías? ¿Clamarías a Dios por este recurso? ¿Y si fuera Dios quien te hubiera llevado a ese desierto, renegarías contra Él? Leamos el libro de Éxodo 17:1-3 “Y toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin, por sus jornadas, al mandamiento del SEÑOR, y asentaron el campamento en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese. Riñó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué reñís conmigo? ¿Por qué tentáis al SEÑOR? Así que el pueblo tuvo allí sed de agua, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, y a nuestros hijos y a nuestros ganados?”.

 

Había sed y cansancio: Sin duda que estaban en el desierto y a pesar de que la columna de nube los protegía, allí había sed y cansancio, pero no había agua. ¡Y luego el pueblo se quejó de Dios! Poco tiempo antes venían de ver señales maravillosas en su favor como recibir el maná caído del cielo, habían visto el mar abrirse en dos para pasar en medio de él y habían sido partícipes de una liberación milagrosa precedida por las 10 plagas en Egipto. Pero ¿por qué se quejaron?

 

Es triste ver cómo hoy la mayoría de los cristianos somos como el pueblo de aquella época. Con seguridad algún tipo sequía ha pasado por nuestras vidas y hemos visto antes la mano de Dios ayudándonos. Pero cuando surgen los problemas nos quejamos con facilidad. Las circunstancias no son fáciles, pero no debemos dar marcha atrás en nuestra relación con el Señor.

Elías oró 7 veces: En la época del profeta Elías, alrededor de 600 años después de la historia anterior, en la región de Samaria, las 10 tribus de norte sufrían de una gran sequía causada por algo diferente: la idolatría del pueblo (Capítulos 17 y 18 del primer libro de Reyes). La situación era grave. Pero después de la escena de la muerte de los 450 profetas de Baal, Elías oró 7 veces por lluvia.

 

1 Reyes 18:41-45 “Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una gran lluvia suena. Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo; postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas. Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces. A la séptima vez dijo: He aquí una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Él dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje. Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento; y hubo una gran lluvia”.

 

Elías dominaba completamente la situación: Fue él quien dio órdenes al pueblo y el que dirigió al rey. Elías dijo “una gran lluvia suena”. ¿Ya estaban apareciendo los truenos en el cielo? El sonido no estaba en los oídos del profeta sino en su corazón. Por fe sabía que estaba por llover porque empezando el capítulo 18 está registrada la promesa del Señor. El arrepentimiento del pueblo había suprimido el motivo del castigo y Elías se dio cuenta de que estaban por caer las lluvias por tanto tiempo anheladas. Él vivía una vida de fe y de oración y por eso Elías oró 7 veces.

 

Su oración fue de intercesión a favor del Israel arrepentido. Sabía que vendría la lluvia, pero se preocupaba para que se cumplieran plenamente las condiciones para recibir la bendición celestial, y para que pudieran ser permanentes los resultados de la reforma.

¿Sabemos que vendrá la lluvia de bendiciones en nuestras vidas?  La lluvia no cayó inmediatamente, pero no vaciló la fe de Elías. Continuó orando más fervientemente que antes, vez tras vez y el registro nos dice que Elías oró 7 veces. Dios nos ha dado una poderosa promesa en Mateo 7:7 “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; tocad, y se os abrirá”, pero el Señor no dice “pedid una vez y se os dará”. Elías se postró y clamó 7 veces. ¿Si hubiera abandonado a la primera? ¿A la sexta? Seguro que a un paso de la bendición la hubiera perdido.

 

Con humildad debemos acudir a Dios sin pretender que Dios está obligado a respondernos cuándo y cómo queremos y sin cumplir nuestra parte. Esto es igual al pecado de presunción y si Elías hubiera obrado con presunción hubiera muerto en el instante…pero su oración es ejemplo de humildad y de fe.

 

El mundo hoy necesita hombres y mujeres con la fe de Elías: La obra de Dios será terminada por hombres que obren con el espíritu y poder de este profeta de la antigüedad.  La mano de Dios no se ha acortado para que no pueda salvar (Isaías 59:1). Dios es tan poderoso y está tan dispuesto a conceder victorias hoy como en el tiempo de Elías. Cuando el pueblo de Dios llegue al punto de tener el mismo espíritu que tuvo Elías, cuando sea tan ferviente, tan activo, tan valiente, tan dispuesto a perseverar en oración, tan intrépido frente al peligro y tan ansioso de responder a las invitaciones del Señor, entonces se terminará prestamente la obra de Dios y Jesús volverá para recibir a los suyos.

 

En las dos historias de hoy tenemos un desierto, una sequía. Una fue para probar la fe del pueblo, la otra fue consecuencia del pecado. Si hoy estás pasando por un desierto, probablemente tu situación corresponda a una de las dos. Encomienda tu camino, encomiéndate al Señor y Él te salvará (Salmos 37:5).

 

TE COMPARTO FINALMENTE ESTA PALABRA Y TE BENDIGO:

“El Señor te bendiga y te guarde, el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su bondad, El Señor te mire con amor y te de su paz!

 

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

 

 

 

Cual es tu mochila? Si Jehová irá contigo

Mi presencia irá contigo… CUAL ES TU MOCHILA!

 

¿Quién no ha sentido en algún momento la imperiosa necesidad de sentir la compañía de Dios en su diario caminar? Sobre todo cuando nos vemos superados por situaciones para las que no estamos preparados. Moisés cuando recibió la comisión de sacar a su pueblo de Egipto, le dijo a Dios que no le había declarado a quién enviaría con él. Era una situación para la que no se sentía preparado, y estaba indirectamente demandando la compañía de Dios; Éxodo 33:12.

 

Cuando Dios advierte nuestra necesidad de compañía, no tarda en declararnos que si necesitamos su compañía, allí estará Él. Eso fue lo que Dios le dijo a Moisés: «mi presencia irá contigo«. Dios no a cambiado, y como estuvo con Moisés, estará también contigo. Éxodo 33: 14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. ¿Cuantos de nosotros estamos convencidos realmente de que tenemos un compañero de viaje dia a dia en nuestras vidas? Cada uno de nosotros tiene diferentes necesidades en su vida y/o atraviesa diferentes desiertos en su diario vivir, los cuales hacen que cada mañana al comenzar el dia cada uno de nosotros vea el sol de manera diferente y algunas veces hasta nublado.

 

La mochila de la situación laboral, financiera, familiar; esta de continuo sobre nuestra espalda y no existe un momento del dia en que podamos deshacernos de ella. Por el contrario cada dia que pasa se hace más pesada su carga y más grande su tamaño. Lamentablemente, como humanos que somos, tendemos a rompernos la cabeza buscando la manera de eliminar esta carga de nuestros hombros y espalda, la mayoria de las veces sin frutos positivos, sino viendo empeorarse más y más la situación. A veces aparece algún “CIRINEO” que nos ayuda a cargarla, pero tal como llego de la nada, asi tambien desaparece y volvemos a encontrarnos en medio del desierto solo, cansado y con la mochila redoblada en peso y tamaño. Hemos orado a Dios y pedido a El su ayuda, pero la situación no cambia, por lo que llega el momento donde ¿HASTA CUANDO? ¿POR QUE A MI? ¿POR QUE NO ME CONTESTAS? ¿ES ESTA LA VIDA QUE TIENES PARA MI? Son las preguntas que salen de nuestro corazon y por ende de nuestra boca, y sin darnos cuenta estamos RECLAMANDO al Señor por la situación que nos aflige. Moisés tambien era humano como nosotros y tuvo momentos de desaliento en su andar con el pueblo escogido por el desierto.

 

El versículo de inicio es parte de una conversacion entre El Señor y el en uno de estos momentos. Veamos el contexto: Éxodo 33: 12-13 Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. En ese momento la mochila que pesaba sobre la espalda de Moisés era conducir al Pueblo de Israel hacia la Tierra Prometida, asignación para la que El Señor le habia llamado. Esa situación que hoy te aflige es la asignación para la que El Señor te ha llamado. La de Moisés se prolongó por 40 años, quizas ya tienes varios años en la tuya. Lo importante de todo esto es que Moisés no estaba solo en su asignación. Dios estaba con el y en el momento de desánimo se lo deja saber de manera real, verbal, física. Pues de ese mismo modo te lo dice a ti hoy dia: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Pero, al igual que Moisés en aquel momento, DEBES CREER AL DIOS TODOPODEROSO Y ENTREGAR A EL TODA LA CARGA QUE LLEVAS EN TU ESPALDA, PARA QUE EL PUEDA DARTE DESCANSO. 1 Pedro 5: 7 Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. Dios está dispuesto a acompañarte en todo momento durante tu camino por el desierto, está presto a darte el descanso que necesita tu corazon, tu alma y tu cuerpo; pero debes entregar al toda ansiedad, toda preocupación, todo pensamiento de posible solución; para que sea El quien tome control absoluto y te presente la salida por la que El quiere que camines. Esa mochila de enfermedad que te han declarado, el peso de la falta de empleo y los compromisos económicos, la piedra de la vida en soledad, el mar de los problemas con los hijos….. Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.

 

Toma hoy esta palabra viva dicha de la boca misma de nuestro Señor para ti, para mí y para todo el que en El crea. Tómala y declárala con tu boca en este dia y los días siguientes en tu vida y te aseguro que veras salir el sol cada mañana de manera impresionante sobre tu vida y la de los tuyos. Toma esta palabra y utilízala como bastón en tu camino por el desierto que tienes frente a tus ojos. Ella sera el CIRINEO PERMANENTE que llevara por ti esa inmensa mochila que tienes en tu espalda. Toma esta palabra y AGRADECE al Dios que te creo por su cuidado, por su misericordia y porque siempre está pendiente de Sus hijos. En el nombre de Jesus oramos: PADRE TE DOY GRACIAS, PORQUE TU PRESENCIA ESTA CONMIGO. AUNQUE EL ENEMIGO HA COLOCADO SOBRE MI LA MOCHILA DE …, TU LA TOMAS EN TUS MANOS Y ME DAS EL DESCANSO QUE MI CUERPO Y CORAZON NECESITAN HASTA QUE LLEGUE EL MOMENTO DE QUE DESAPAREZCA POR COMPLETO DE MI VIDA. GRACIAS POR TU AMOR Y POR TU INFINITA MISERICORDIA, EN EL NOMBRE PODEROSO DE JESUS. AMEN.

 

CDD TU CASA

 

 

El Nombre que Dios te dió

La bendición viene luchando. En el Antiguo Testamento, Dios llamó a Jacob utilizando dos nombres diferentes, como podemos ver en el pasaje de las Escrituras de hoy: «Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres (Isaías 44:21). Dios podría haberle llamado solamente Jacob o Israel, pero quiso darle a Jacob dos nombres.

Hay una razón por la que Dios utilizó estos dos nombres: Jacob e Israel. Uno de ellos, Jacob, para nombrarlo como hombre, mientras que Israel, para nombrarlo como alguien que Dios bendijo. Dios también nombra a los creyentes del Evangelio utilizando dos nombres. Utiliza como individuos, pero cuando nos nombra como creyentes que nos ha dado Cristo, nuestro Dios, nos llama justos. El nombre Israel en el A. Testamento se le concedió a Jacob como una bendición después de haber luchado con Dios en oración toda la noche. «el que luchó con Dios y venció».

Esto ocurrió cuando Jacob oró por su hermano en el vado de Jaboc. «Señor, mi hermano viene de camino para matarme. Llegará mañana. Por favor, protégeme de su ira. Sálvame de mi hermano y bendíceme. No puedo dejar de orar si no me bendices. No dejaré que te vayas«. Entonces Dios intentó dejar a Jacob diciendo: «Déjame ir. La noche se va y el sol de la mañana se está levantando»: Jacob dijo: «Señor, no te dejaré ir si no me bendices». Al final, quizás movido por la oración sincera de Jacob, Dios cedió y dijo: «Te bendeciré»: Entonces Dios tocó la cavidad de la cadera de Jacob y dijo: «Tu nombre ya no será Jacob, sino Israel». Así es como el nombre de Jacob se cambió a Israel desde ese momento. De hecho, Dios disciplinó y bendijo a Jacob para construir Su Reino a través de él. Los descendientes de Jacob llegaron a encontrar el Reino de Israel después del éxodo de Egipto. Gracias a la bendita providencia de Dios el nombre de Jacob se cambió a Israel. De esta manera, Dios también nos ha bendecido a los que éramos pecados para encontrar el, y nos está llamando Su pueblo, santos y justos. Todo esto son las bendiciones y providencia de Dios. 


La Biblia dice: «Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres (Isaías 44:21). Este pasaje contiene la providencia especial de Dios para construir Su Reino a través de Jacob. Dios llamó a Jacob Su siervo. Un siervo hace lo que le ordena su señor. Así que, cuando Dios llamó a Jacob Su siervo, quiso decir que «cumpliría Su voluntad» a través de Jacob. Por eso, en esta era del Nuevo Testamento Dios también nos está revelando a los creyentes del Evangelio que tiene un plan infinitamente bendito para nosotros. Ahora creemos en el Evangelio y Dios nos ha hecho el pueblo de Su Reino. En el futuro Dios revelará, a través de los creyentes del Evangelio, lo maravillosa que es Su misericordia y gracia al darnos la bendición eterna de vivir en Su Reino. Y Dios está dando testimonio a través de nosotros de que Él es digno de recibir alabanza y adoración por los siglos de los siglos.

En la actualidad, los que creemos en el Evangelio somos los que Dios llama Su pueblo y Sus siervos. Esto se debe a que Dios introducirá Su Reino a través de nosotros. De la misma manera en que Dios obró a través de Sus siervos en el Antiguo Testamento, en la era del Nuevo Testamento actual Dios está obrando a través de los que creen en el Evangelio para salvar a los seres humanos de todo el mundo de sus pecados. Podemos ver que Dios está perfeccionando Su amor y Su obra de salvación a través de Sus siervos. Debemos recordar que ahora somos los siervos de Dios y así dedicar nuestras vidas completamente a construir Su Reino. 


Isaías 44:21 dice: ¬«Israel, no me olvides. Yo deshice como una nube tus rebeliones».  Aquí, Dios nos dice a los creyentes del Evangelio que estamos haciendo la obra de Su Reino que siempre nos amará. Dios es el Dios vivo que obra con todos los que viven en Su Iglesia y que nunca se olvida de ninguno de ellos. Cuando nos damos cuenta de esto claramente, debemos vivir por fe.

Debemos vivir que, incluso en medio de la pandemia del coronavirus, Dios está obrando con Su pueblo y Sus siervos. Dios nos está ayudando con nuestro ministerio y siempre camina con nosotros. Por tanto, si oramos a Dios recordando lo que nos dijo aquí, no nos olvidará y veremos como la obra de Dios se lleva a cabo en nuestras vidas. Debemos creer que, incluso en este momento, Dios está escuchando todas nuestras oraciones. Entonces, ¿por qué ha permitido Dios que nos ocurran calamidades como la pandamia del coronavirus a los creyentes del Evangelio? En primer lugar, para darnos Su amor y salvación a todos los seres humanos que vive en el final de los tiempos, y en segundo lugar, para despertar a Su pueblo que cree en el Evangelio para que pueda ser vencedor por la fe. Por eso Dios permite estas circunstancias tan difíciles. De hecho, no se puede negar que Dios es el Dios de la justicia. Por tanto, aunque no orásemos a Dios, Él sabría lo que necesitamos y nos bendeciría. Sin embargo, aun así, los creyentes del Evangelio debemos orar a Dios porque tenemos el deber de glorificarlo al manifestar nuestra adoración y temor de Dios en nuestras vidas diarias.

 

Dios nos está diciendo que le pidamos ayuda y le glorifiquemos en nuestras vidas para que podamos hacer Su obra. Pedirle ayuda a Dios en nuestra vida diaria es vivir una vida que glorifica a Dios. Dios nos ha prometido que nos ayudará cuando oremos y de esto se trata orar. Dios nos está mostrando que, a través de la oración, podemos servirle de corazón en nuestras vidas. Por tanto, debemos orar para poder tener comunión con Dios. El hecho de que los creyentes del Evangelio del agua y el Espíritu puedan tener comunión con Dios hoy es posible gracias a nuestra fe en Su Palabra y nuestras oraciones. Entonces, podemos darnos cuenta de que, a través de nuestras oraciones, hemos recibido las grandes bendiciones de Dios.

A veces Dios nos permite sufrir para que tengamos comunión con Él. Dios contesta cuando los creyentes del Evangelio le oran, y cuando nuestras oraciones son contestadas, estamos inmensamente agradecidos. Dios nos permite darnos cuenta de que estamos en comunión con Él cuando oramos. Por eso, cuando confiamos en Dios de corazón estamos llenos de gratitud y agradecimiento. Este es el mensaje de Dios para todos nosotros en estos tiempos. Las bendiciones de Dios se dispensan con las oraciones que le ofrecemos y la vida de fe que vivimos. Si vivimos en estos tiempos por fe en Dios y Su Palabra, nuestros corazones darán gracias a Dios por la vida de gracia que nos ha dado como bendición. No queda más que decir que gracias a Dios por fe. Y también llegamos a darnos cuenta de que no hay nada más que hacer que alabar a Dios por la obra que ha hecho por nosotros.

 

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

PR. HORACIO LEÓN

 

 

El Evangelio de los leprosos

EL EVANGELIO DE LOS LEPROSOS. En el Antiguo Testamento nos encontramos con la historia de cuatro leprosos llevando “su evangelio”. Esto lo afirmamos por las palabras que ellos mismos dirán en su historia: “No estamos haciendo bien. Hoy es día de buenas nuevas y nosotros callamos”. Observamos que eran cuatro leprosos hambrientos; pero de pronto descubrieron un gran mercado de alimentos, una joyería y una gran tienda de vestir, tres cosas que jamás tendrían acceso.

Así que comieron y se saciaron, pero luego escondieron lo encontrado y tuvieron la tentación de permanecer callados sobre aquella buena nueva. Fue entonces cuando les vino el recuerdo de Samaria con sus hambrientos habitantes, y reaccionaron ante el olvido.

Se dice que el egoísmo es el sentimiento que predomina en quien habiendo encontrado un gran bien, lo reserva solo para él, negándole la misma dicha a los demás. Nosotros hemos encontrado una gran comida que ayudará a otros a tener la misma dicha. Pero no siempre estamos tan dispuestos a hacerlo.

Estos cuatro leprosos nos dan un ejemplo de lo que debiéramos hacer desde el mismo momento que descubrimos la comida de la palabra, el vestido del hombre nuevo y las joyas de la vida abundante. ¿Eran ellos los mejores para dar a conocer este mensaje? ¡No!

Ellos estaban fuera de la ciudad, porque habían sido excluidos debido a su condición. Sin embargo, cuando se sintieron satisfechos, no fueron egoístas y tomaron la acción de ir a la ciudad y llevar las buenas nuevas de la abundancia de comida para todos los hambrientos.

La iglesia también sabe que “hoy es día de buena nueva”. ¿Qué haremos? ¿Nos quedaremos callados escondiendo el tesoro? Veamos entonces en qué consiste el evangelio de los leprosos.

EN UN BUENA NOTICIA PROFÉTICAMENTE ANUNCIADA

En esta historia tenemos un asedio al que fue sometida la ciudad de Samaria, la capital del Israel del Norte, debido a la idolatría con la que ofendieron a Dios, adorando a otros dioses.

Pero ahora hay una nueva profecía de restauración y satisfacción frente al hambre que padecen. Eliseo era el profeta del momento.

El milagro que iba a ocurrir lo dijo en este texto. Nadie creería esto. Era imposible pensar que en un solo día la economía de una ciudad destrozada pudiera recuperarse.

El rey de Samaria no lo creyó, su príncipe inmediato tampoco lo creyó (vers. 2), pero en un solo día la palabra profética se cumplió (versos. 16-19). El milagro para lograr esto estaba afuera.

Los mismos enemigos que causaron su desgracia proveyeron para su propia satisfacción. Dios no deja morir para siempre al hambriento. Esto es lo que hace el evangelio.

El evangelio en sí es un milagro. Quien lo recibe sabe al final que nada pudo cambiar su vida como lo hace el poder que él mismo tiene (Romanos 1:16). El evangelio también fue profetizado como un milagro. Jesucristo es la encarnación de ese milagro.

La incredulidad al mensaje del evangelio (versos. 2-12)

No siempre es fácil creer en las buenas nuevas del evangelio. Los hombres como Tomás han existido siempre. La mente racional no concibe la posibilidad de un milagro. Observe la actitud del rey y del príncipe.

Cuando Eliseo lanzó su profecía que cambiará la tragedia que vivía Samaria, simplemente negó que estas palabras fueran reales, expresándose con sarcasmo (vers. 2).

La incredulidad al mensaje traerá al final un destino impensable. Por cuanto aquel príncipe se negó a creer lo dijo el profeta, el mismo Eliseo le profetizó, diciendo: “He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello”. Pero lo mismo hizo el rey.

No creyó la noticia de los leprosos, sino que pensó que era una trampa de los sirios. Lo que siempre vemos es que los que oyen el mensaje del evangelio, debido a sus propios prejuicios, o frente a la imposibilidad que suceda algo, se resisten a creer.

Muchos creen más en las malas noticias que en las buenas. ¿Era mala la noticia que estaba comunicando el profeta y ahora los leprosos? ¡En ninguna manera! Pero así son los corazones que prefieren cerrarse al mensaje, aunque sus vidas están pereciendo.

CONCLUSIÓN: En esta historia tenemos a cuatro humildes leprosos que, en su desesperación por encontrar el favor de los sirios, descubrieron el campamento enemigo totalmente abandonado y lleno de comida, bebida y todo tipo de riquezas.

Sin embargo, después de satisfacer su hambre se sintieron culpables por no compartir la bendición y decidieron informar al rey de lo ocurrido. Nosotros hemos recibido de Dios el tesoro más grande, la salvación. ¿Qué estamos haciendo con esta noticia?

Samaria representa a aquellos que están desesperados, muriéndose de la más grande hambre que se conozca, la espiritual. Si ya nosotros hemos satisfecho nuestra hambre espiritual, pero no la compartimos, ¿quién dirá que somos dignos de haberlo recibido?

¿Saben aquellos que están hambrientos de nuestro descubrimiento? Hoy es día de buena nueva. ¿La comunicaremos? No estamos haciendo bien si callamos. “Hoy es el tiempo aceptable, hoy es día de salvación”.

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

La oposición,esta en la receta de Dios

MOTIVAR: Proporcionar motivo o razón para que cierta cosa ocurra o para que alguien actúe de una manera determinada. Explicar el motivo o motivos que apoyan o fundamentan cierta acción.

COMO MOTIVAR: Descubre de donde viene la motivación. …Empatiza primero tu con la gente antes de que ellos empaticen contigo. … Se guía desde adelante (Predica con el ejemplo). …Di la verdad siempre y rápido. …Conoce tu Propósito.

Una de las cosas que nos cuesta hacer es motivar a los demás. Todos estamos esperando que nos motiven y que nos animen. La tarea se hace mucho más difícil cuando se vive en un mundo donde lo que más motiva son el dinero, las cosas materiales y el reconocimiento. Solamente tenemos que pensar en que hemos sido capaces de hacer por todas estas cosas. Pero por medio de este mensaje quiero hablar de otra motivación, la motivación espiritual. Cuando las personas tienen la visión de Dios y hacen planes por la fe, Dios también les da la capacidad para motivar a otros, a sus hijos, sus colegas, a su iglesia. Cuando el Espíritu Santo comienza a obrar en el corazón de un hombre, muy pronto comenzará a trabajar en el corazón de otros. Pero en que consiste esta motivación, veamos los pasajes de Nehemías.

CONSISTE ESENCIALMENTE EN UNA MOTIVACIÓN PERSONAL

Nehemías 2:12 » no declaré a hombre alguno, lo que Dios había puesto en mi corazón»; también 2.16 enfatiza la misma idea «ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes,».

Esto hermanos es una verdad espiritual, Dios pone en nuestros corazones su visión. Dios va a mover a sus hijos que le buscan, que le amán y están en comunión con él en la dirección que Él quiere. Dios nos mueve, él nos motiva.

Eso es lo que dice Filipenses 2:13 «2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.» La idea de este pasaje es que Dios lo inicia todo y nosotros lo reproducimos eficazmente con el poder que él nos da. Él nos motiva y él nos ayuda en la ejecución. Si no fuera de esta manera, dejaríamos nuestra causa en cuanto aparecieran los Sambalat, los Tobías y los Jesem. Pero la persona motivada por Dios sabe que estos personajes no son más que la pimienta que le da más sabor a nuestros planes y proyectos. La oposición está siempre en la receta de Dios, el la permite para que no dejemos de depender de él. Son los obstáculos que nos ayudan a mantenernos despierto, porque tenemos que entender algo, los planes son cosas que puedo controlar, la oposición no. Dios permite cosas que no puedo controlar porque quiere que dependamos de Él.

Alguien dijo; «trabaja como si todo dependiera de ti y ora como si todo dependiera de Dios» Siempre existe un equilibrio entre lo que hace Dios y lo que me corresponde a mí. Nosotros, planificamos, trabajamos y oramos y Dios actúa con su soberanía. Estas dos verdades reposan, se sustentan en algo que llamamos FE.

CONSISTE ESENCIALMENTE EN COMUNICACIÓN EFICAZ

Usted y yo podemos vivir todo el proceso que vivió Nehemías, incluso la etapa de silencio que se ve que con mucha claridad que existió. Nehemías comunicó tan bien las cosas que movilizó a la gente y en 52 días levantaron el muro.

¿Cómo lo hizo?, algunos dicen, «era un gran líder», pero eso es solo parte de la verdad, él COMUNICÓ lo que Dios había puesto en su corazón.

Nehemías no hizo una gran entrada diciendo ¡aquí estoy! Al contrario, cuando llegó no dijo a nadie porqué estaba allí. Estuvo en silencio, pero llegó el día, llegó el momento de hablar, de comunicar. Y como lo hizo:

  1. Enfatizó el problema.

No exageró el problema, todo lo que estaba diciendo era verdad. Muy importante, cuidado con los ALARDES. Pero hay que hablar de la necesidad, del problema. ¿Por qué?, porque a veces la gente está cómoda y prefieren dejar las cosas como están, hay que despertarlos. Uno de los peores enemigos del liderazgo no es la oposición, es un espíritu de satisfacción y complacencia. Esta actitud no hace más que detener el progreso y la visión. Estamos bien como estamos, no cambiemos nada.

  1. Les contó su testimonio de la soberanía de Dios.

¿Qué tenemos para decir de Dios? SU TESTIMONIO.

  1. Respondió a los ataques.

Lo hizo espiritualmente, 2:20 » el Dios de los cielos, Él nos prosperará, y nosotros sus siervos, nos levantaremos y edificaremos.

La fe motiva, claro que sí. Es una motivación esencialmente personal y consiste en una comunicación eficaz.

Poder de Dios en tu circunstancia (video)

Es importante dejarlo a Dios actuar en medio de tus circunstancias, por mas difíciles que puedan ser, nada habrá imposible para que nuestro Padre pueda derribarla.

Solo debemos de confiar plenamente, descansar de verdad en Dios, porque el ha prometido estar con nosotros SIEMPRE, todos los dias de nuestra vida.

 

 

Bendiciones. Pr Horacio de
CDD Tu Casa San Antonio Oeste

La Gran Noticia ! Ha Resucitado

LA GRAN NOTICIA. ADOREMOS. HA RESUCITADO – LUCAS 24.5-7

5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea.

 

7 diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.

 

 “HA RESUCITADO”. Es la noticia. La Iglesia vive de ella. Millones de cristianos a lo largo de veinte siglos han vivido de ella. Es la noticia que ha cambiado la historia: el Crucificado vive, ha vencido la muerte y el mal. Es el grito que inunda esta noche santa como una luz potente que rasga las tinieblas. ¿En qué medida vivo yo de este anuncio? ¿En qué medida soy portavoz de esta noticia para los que aún no la conocen?

 

“Consideraos muertos al pecado y vivos para Dios”. La resurrección de Cristo es también la nuestra. Él no sólo ha destruido la muerte, sino también el pecado, que es la verdadera muerte y causa de ella. La resurrección de Cristo es capaz de levantarnos para hacernos llevar una vida de resucitados. Ya no somos esclavos del pecado. Podemos vivir desde ahora en la pertenencia a Dios, como Cristo. Podemos caminar en novedad de vida.

 

“La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular” El Resucitado es la clave de todo. Todo se ilumina desde Él. Sin Él, todo permanece confuso y sin sentido. ¿Le permito yo que ilumine mi vida? ¿Soy capaz de acoger la presencia del Resucitado para entender toda mi vida como historia de salvación?

 

Enterrado Jesús el viernes, permaneció en el sepulcro todo el sábado y resucitó el domingo. Los tres días de su anuncio se cumplieron. No había que tomarlos por días de veinticuatro horas. Tres días y tres noches era una expresión ya hecha para designar tres días, sin que requiriese esto el que fuesen días completos.

 

PEDRO Y JUAN VAN AL SEPULCRO, EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN  20:3-10. Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte.

 

PROCLAMAR LA RESURRECCIÓN Decimos y anunciamos, con claridad y sin equívoco, es decir proclamamos la resurrección de Jesús, es decir esta no se puede describir, sino sólo proclamar. En efecto, ninguno de los Evangelios describe como fue, san Mateo dice que: “sobrevino un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose, removió la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella.” La expresión el “gran terremoto” procede de la idea del antiguo vocabulario bíblico para explicar una manifestación de la divinidad, en otras palabras,  ha ocurrido una manifestación de Dios.

 

¡JESÚS VIVE! Dijo entonces Jesús: Aún estaré con vosotros un poco de tiempo, y me iré al que me ha enviado (Jn 7:33). También dijo: y Yo, si fuere levantado de la tierra, atraeré a todos a mí (Jn 12:32).

 

  Los apóstoles, fueron lo primero en reconocer y hablar sobre la resurrección de Jesús, y así se lo hicieron saber a los primeros cristianos

 

  Dios envió a su hijo al mundo, permitió que sufriera y muriera por amor a nosotros. Hoy Jesús vive y podemos encontrar en Él perdón y salvación. Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” Juan 11:25

 

  Si aún no recibiste a Jesús en tu vida, hoy es un día especial para hacerlo. Sólo tienes que reconocer que eres pecador y creer que Jesucristo murió por ti y pagó por tus pecados. (Hechos 16:31. Romanos 10:9).

 

  Adoremos a nuestro Salvador esta mañana y todos los días de nuestra vida. Él vive y pronto volverá. Bendito sea nuestro Dios quien nos ama tanto y no quiere que ninguno de nosotros se pierda.  Alabanza eterna sea al Rey de reyes y Señor de señores. Amén.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

 

Los empujones de Dios !

La Palabra de Dios en Lucas 6:46 dice; porque me llamais Señor y no haceis lo que os digo?. Queridos: el que oye y no obedece, es como el que construye una casa sobre la arena. La Biblia nos relata la historia de un hombre que trató de escaparse del Señor. Su intento nos enseña algo importante: cómo evitar salir de la presencia de Dios. Jonás no era un cualquiera. Era un hombre ungido por Dios y para predicarle a la capital del mundo era tarea de héroes en el espíritu, hombres que conocieran a Dios, ungidos, entrenados en los duros campos del Espíritu, gente dispuesta y obediente… La lista se revisó muchas veces. Nadie, en todo el reino, calificaba tanto como Jonás.

Sin embargo la voz de Dios y el reto de la obediencia sacaron a la luz una actitud que había pasado inadvertida por años dentro del corazón del profeta. Probablemente Jonás dijo: «Un momento Señor, ya te conozco, vas a perdonarlos después de que yo predique. No quiero que eso pase. Ese lugar de incircuncisos debe pagar por lo que le ha hecho a tu pueblo». Parece ser que Jonás era un hombre de pocas palabras; preguntó: «¿y dónde se supone que está Nínive?».

El dedo de Dios le señaló el camino hacia el este. El hombre se levantó de su silla y corrió calle abajo, hacia el oeste. Compró un boleto y se embarcó en el primer barco que encontró lo pudiera llevar más lejos.
Sin saberlo Jonás decide temerariamente escapar de su misión, pero más aún, de la presencia amorosa de Dios. Pronto, la piel bronceada del prófugo sintió el impacto frío de las gotas y la fuerte brisa anunció un cambio de planes. En pocos minutos los marineros estarían sosteniendo a Jonás de sus cuatro extremidades y sería lanzado al mar.

Hay ocasiones en que nuestra torpeza para obedecer merece un empujón de parte de Dios. Los empujones de Dios a veces son circunstancias que parecen cambiar el rumbo de las cosas y nos hacen perder el control. Sin embargo, son las excusas de Dios para empujarnos hacia su corazón.
El pez fue la respuesta de Dios a otro de los planes de huida de Jonás. La inmensa boca se abrió y comenzó a empujar cientos de litros de agua hacia el oscuro interior. Si alguien podía sentirse maltratado por la vida y por las circunstancias, ese era él; si alguien podía creerse lejos de Dios ese era Jonás. ¿Qué hubieras hecho en su lugar?

Muchos dejamos de ir a la iglesia, otros culpamos a Dios; pero el muro que hay entre tú y tu Padre no lo constituye una pila de ladrillos de lugar, tiempo y espacio. ¿Te sientes acorralado por alguna situación? Jonás nunca había estado tan solo, tan lejos del mundo, de la luz y de su destino. Llegó al punto más bajo, donde los amigos no están, al sitio donde las puertas se cierran tras nosotros y las oraciones parecen no resultar. Jonás se volvió hacia su Dios. Su oración es un testimonio, una cantata a la fidelidad de Dios y una confesión… Tres días en el vientre del pez quebrantaron al profeta. Y en el quebrantamiento de su orgullo, encontró liberación.

Jonás no pidió ser sacado de allí, sino que confesó su pecado. La cárcel que lo sostenía no era de piel animal, era de su corazón rebelde. No hay mayor esclavitud que la de aquél que está a merced de su propio egoísmo. No hay mayor libertad que la de aquél que ha rendido su voluntad en las manos de otro… cuando ese otro es Dios. Jonás se dio cuenta que sus ideas eran vanidad, renunció a fiarse más de su carne y tuvo que arrepentirse.

«Más yo con voz de alabanza, te ofreceré sacrificios, pagaré lo que prometí». Y cuando Jonás dijo eso, Dios lo mandó sacar del pez. ¿Qué es lo que promete un profeta? Lo que tú digas, diré; a donde tú me envíes, iré; lo que tú quieres que yo haga, eso es lo que haré.

Cuando nuestro orgullo, vanidad e incredulidad se confiesan, entonces, viene la vivencia. Puede ser que estés en medio del tumulto de la ciudad o en la quietud de la montaña, Su presencia será tu delicia igualmente. Jonás descubrió que la presencia es mayor que las circunstancias, también aprendió que el corazón del hombre es el único muro que oscurece el resplandor de su presencia; y también pudo entender que para la dureza del alma, Dios tiene la medicina: el quebrantamiento. Y cuando él estuvo dispuesto a admitir su error, la tibia presencia del Padre volvió a revelarse en gracia hacia él.

…Los grillos cantaban su serenata, mientras las luces comenzaban a encenderse a lo lejos de la ciudad. Solía pasar noches enteras en esa quietud y mientras disfrutaba el olor de los olivos viejos, su alma saboreaba la fragancia de la presencia tierna del Padre. Había sido un jardín de refugio… pero esta noche su único albergue sería la oración. Sus amigos roncaban, su alma temblaba, su compañera era la soledad. La plegaria se hizo angustiosa, tanto que entre gritos y sollozos su frente se bañó de un sudor sangriento.

El dilema humano gritó desde el corazón de Dios. Jonás lloraba encerrado en un pez por desobediente, Jesús clamaba encerrado en un cuerpo mortal por obediencia. El pulso acelerado en la tierra, los ángeles de pie en el cielo. NUNCA NADIE ESTUVO MÁS SOLO, sus amigos huirían, su nación lo condenaría.
El pasado y el futuro pesaban sobre Él. No era el horror de los clavos, ni el dolor de los golpes lo que le angustiaba. Tampoco la vergüenza de la cruz o lo ingrato del azote. Las espaldas del Padre eran su agonía. Conocer lo que el Dios-hombre no conocía, el rechazo de Dios era la muerte misma.
Cuando tú y yo rendimos nuestra vida diariamente a Dios, la realidad de la presencia del Padre con nosotros nos será develada. Las circunstancias no podrán alejarnos más… nuestros corazones permanecerán ligados al abrazo de su amor que todo lo ha vencido.

«Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro»

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

Tu circunstancia, la Plataforma de Dios

2 Pedro 3:8-9 «Más, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

3:9 «El Señor no tarda…»Este uso de «Señor» debe referirse a YHWH. El plan de Dios, que parece tan lento a los humanos, se ha revelado (véase Habacuc 2:3) Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará en la creación y la redención. Es este período de nuestras vidas el único que los cristianos vivimos por fe, lo que agrada a Dios. Nuestra paciencia y estilo de vida temeroso de Dios son expresiones y evidencia de la fe, confianza y compromiso con Él.

– «…Él tiene paciencia con ustedes» Una de las características de Dios es Su infinita paciencia, tanto hacia los pecadores como con los santos. Sin embargo, tal hecho ha sido tomado con ventajas por ambos grupos. Su paciencia tiene un propósito: la restauración de la imagen perdida tras la caída. «…no quiere que nadie perezca» Es un PARTICIPIO PRESENTE MEDIO (DEPONENTE). Dios desea que todos los humanos sean salvos (véase Ezequiel 18:23, ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?; Juan 3:16; Porque de tal manera…; Romanos 11:32; Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. Juan 2:2). Dios envió a su Hijo para morir para que pudiesen tener una comunión personal con Él y responderle

Las promesas de Dios no dependen de nuestras circunstancias presentes, por eso, en los momentos más difíciles, es ahí donde Dios quiere cumplir su promesa sobre tu vida, para que la gloria sea de él y no de los hombres.

Todos en alguna etapa de nuestra vida hemos pasado por la temporada del silencio. Hemos sentido como que Dios se ha olvidado de nosotros, que no vemos respuestas a nuestras oraciones ni a nuestras situaciones adversas.

Clamamos y clamamos pero es como si Dios ha cerrado sus oídos para no escucharnos, y en ese momento sentimos como que la derrota se ha vuelto una realidad sobre nuestra vida. Quizás por mucho tiempo le has pedido una pareja a Dios.

Quizás un negocio, un buen trabajo, la conversión de tu familia, la restauración del matrimonio de tus padres, mejores calificaciones en la escuela, y mientras más oras, menos respuestas circunstancial recibes, porque Dios te quiere enseñar que su poder es más grande que las circunstancias adversas que le quieren hacer la contra a tu fe.

“Lo que para el hombre es un obstáculo para Dios es una plataforma para manifestar su poder”.

La palabra nos enseña que cuando el pueblo de Israel fue libre de la esclavitud de Egipto huyeron por el desierto en camino a la tierra prometida, hasta encontrarse con el Mar rojo quien le impedía seguir su trayecto.

Ellos pensaron que iban a morir sin ver la promesa de Dios cumplirse sobre su vida, que fue una locura lo que había dicho Dios por boca de Moisés, ya que la situación presente los obligaba a creer lo contrario a lo establecido por Dios (No dejes que las situaciones presentes te hagan creer lo contrario a lo establecido por Dios).

Entonces Dios le dijo a Moisés: extiende tu mano sobre el mar y divídelo, y el mar se abrió en dos para que el pueblo de Israel pasara en seco al otro lado y destruir en el lugar del milagro a todo un ejército enemigo.

Una vez más Dios nos enseña que no hay nada imposible para él, que para lo que el hombre es un obstáculo para Dios es una plataforma para manifestar su poder. Lo que no sabemos es que en ese preciso momento nuestra fe está siendo probada para dar a conocer si le creemos a Dios por lo que vemos o le creemos a Dios por nuestras convicciones.

La palabra de Dios nos enseña que debemos vivir por fe y no por vista 2 Corintios 5:7, porque Dios sabe que su poder no depende de las circunstancias a nuestro alrededor sino de su voluntad en momentos determinados. En pocas palabras, podemos estar viviendo el peor momento de nuestra vida, y Dios es y seguirá siendo Dios, y en su soberanía, hace las cosas según su voluntad.

Orar con fe es clamar sin importar los vientos contrarios que estén golpeando nuestra barca, si los vientos arrecian, estas apunto de recibir respuesta a tu oración.

Muchos de nosotros hemos enterrado nuestros talentos, nuestros sueños, nuestros anhelos, porque las situaciones adversas nos han hecho entender que Dios se ha olvidado de nosotros, sin saber, que aun en la más densa oscuridad, la luz del día está apunto de resplandecer.

Debemos entender que el tiempo de Dios y el tiempo del hombre son dos tiempos totalmente diferentes, lo que para el hombre son mil años, para Dios es un día, y para lo que el hombre es un día, para Dios es mil años 2 Pedro 3:8, pero debemos estar seguros, que lo que Dios nos prometió, no hay principado, ni potestad, en los cielos, ni en la tierra que pueda detener el cumplimiento de sus promesas sobre nuestras vidas.

Nuestra fe es lo único que le pone demanda al cumplimiento de las promesas de Dios en nuestras vidas.

El padre de la fe (Abraham), tuvo que esperar veinte y cinco años para ver la promesa de Dios cumplirse sobre su vida. Él pudo hacer dicho en ese trayecto de tiempo, que Dios había enloquecido en lo que le había prometido, y en el momento naturalmente hablando menos indicado, Abraham pudo ver la promesa de Dios hecha una realidad sobre su vida.

Muchas veces nuestras circunstancias presentes quieren hacernos dudar de las promesas de Dios para nuestras vidas, porque no hemos entendido que las circunstancias presentes van en cambios constantes, lo que nunca cambia es la verdad de Dios.

Dios nunca se demora en sus promesas, Dios siempre llega justo a tiempo. Dios no depende de tus circunstancias adversas, tus circunstancias adversas dependen de Dios.

Oración:

Señor te doy gracias por tu amor y tu bondad. Gracias por ser mi Dios, entendiendo con esto que para tí no hay nada imposible. Perdóname por las veces que he dudado de tus promesas, por las veces que me he dado por vencido a lo que me has prometido, te pido que restaures mi fe a través de un encuentro contigo, crea en mí el hábito de leer tu palabra todos los días para que mi fe se fortalezca día a día.

Hoy me levanto con una nueva percepción de la oración y de las situaciones adversas, creyendo que tú oh Dios, tiene el poder para hacer lo imposible posible, todo te lo pido en el nombre de Jesús.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

Vida en tu espíritu

Ezequiel 37:1-10  Seco: es por Ej; un manantial, un arroyo, un río, una laguna, etc.: Faltos de agua. Una planta: Muerta, sin vida. La mano de Dios vino sobre Ezequiel; cuando Dios coloca su mano sobre nosotros, somos transformados, no podemos ser los mismos y en esta ocasión nos enseña cómo tener vida espiritual.

Ezequiel tiene una visión, eso lo que sucede cuando andamos en comunión con Dios, vemos el mundo espiritual, entendemos las cosas del espíritu que el mundo no puede entender Romanos 8:5-8. 5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

  1. Sin el señor andamos secos en el espíritu (versículo 2) 2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.

  Claramente Jesús dijo: «apartados de mí, nada podéis hacer» Juan 15:5. Vivimos una vida apartada, fría, seca, en donde el mundo sigue con sus deseos, hay muerte espiritual. Solamente al venir Jesús a nosotros obtenemos la verdadera vida. No la vida ni la paz que el mundo da, pues aquélla vida es pasajera, pero la vida de Dios es en abundancia y su paz gobierna nuestros corazones, gloria a Dios!!! Para el mundo, la vida son los placeres, la carne y el pecado, pero para nosotros la vida está en conocer al hijo de Dios, quien murió para darnos la verdadera vida.

  1. La libre voluntad ante la vida del espíritu (versículo 3) 3 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.

  Dios le hace la pregunta a Ezequiel, la palabra de Dios nos enseña cuál es su voluntad, cuáles son sus estatutos, mandamientos y preceptos, pero de nosotros es escoger vivir esa vida. «Porque me llamáis Señor, señor y no hacéis lo que os digo» Lucas 6: 46.

  La palabra señor significa «amo» precisamente le obedezco, lo amo y quiero servirle amén. Muchas personas agregan el saber las cosas y el estar preparados, pero la diferencia está en conocer la voluntad de Dios y obedecerle; Ezequiel le respondió: «tú lo sabes«, en otras palabras: lo que tú quieras hacer, será lo mejor para mí. ¿Cuánto saben que el deseo de Dios es lo mejor para nosotros?

  1. La palabra profética traída a dar vida a nuestro espíritu (versículos 4-6) 4 Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. 5 Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

  La profecía es el propósito de Dios revelado. Dios quiere darnos vida y sobre huesos secos es necesario profetizar, (declarar la revelación de su palabra) sobre las circunstancias, nosotros mismos, sobre su esposo, sus finanzas, la enfermedad, sus hijos, su empleo, etc.

  Quien profetizó fue Ezequiel, la palabra confesada trae el poder de Dios, usted debe confesar la palabra sobre su vida. Transforme sus circunstancias a través de la palabra de poder, reprenda la pereza para orar de su vida, los pensamientos que no son del señor, usted mismo impongas sus manos y en ese momento confiese lo que dice en. Ezequiel 37:6 «y sabéis que yo soy Jehová» y cuando la palabra se cumpla, sabrás que Dios es poderoso, te ama y trae vida espiritual sobre ti. Gloria Dios!!!

  1. El despertar del espíritu (versículos 7-10) 7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. 9 Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.

  En el versículo 6 Dios le aclara lo que sucederá, pero en el 7 obedece. En Su palabra declara su propósito pero nosotros determinamos obedecerle. Su espíritu cobrará vida al empezar a caminar en obediencia a Dios. La Biblia dice que Dios ha dado su espíritu a todos los que le obedecen (Hechos 5:32) 32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen..     

  Entonces te cubrirás con su presencia, como sucedió con estos huesos, y andarás bajo la gloria de Dios en tu vida, no andarás triste, ni angustiado sino que el gozo del señor es tu fortaleza.

El Espíritu Santo sopló sobre ellos y se levantó un poderoso ejército. Como iglesia nos levantaremos para derribar los planes del enemigo, pues el enemigo quiere destruirnos, pero Jesús vino a deshacer las obras del diablo y hacernos más que vencedores en Cristo Jesús. Iglesia CDD Tu Casa de San Antonio Oeste, levántate en esta mañana y profetiza la palabra sobre tu vida y VIVIRÁS !!!!!

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

error: Contenido Protegido !!