CDD Tu Casa

El Nombre que Dios te dió

La bendición viene luchando. En el Antiguo Testamento, Dios llamó a Jacob utilizando dos nombres diferentes, como podemos ver en el pasaje de las Escrituras de hoy: «Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres (Isaías 44:21). Dios podría haberle llamado solamente Jacob o Israel, pero quiso darle a Jacob dos nombres.

Hay una razón por la que Dios utilizó estos dos nombres: Jacob e Israel. Uno de ellos, Jacob, para nombrarlo como hombre, mientras que Israel, para nombrarlo como alguien que Dios bendijo. Dios también nombra a los creyentes del Evangelio utilizando dos nombres. Utiliza como individuos, pero cuando nos nombra como creyentes que nos ha dado Cristo, nuestro Dios, nos llama justos. El nombre Israel en el A. Testamento se le concedió a Jacob como una bendición después de haber luchado con Dios en oración toda la noche. «el que luchó con Dios y venció».

Esto ocurrió cuando Jacob oró por su hermano en el vado de Jaboc. «Señor, mi hermano viene de camino para matarme. Llegará mañana. Por favor, protégeme de su ira. Sálvame de mi hermano y bendíceme. No puedo dejar de orar si no me bendices. No dejaré que te vayas«. Entonces Dios intentó dejar a Jacob diciendo: «Déjame ir. La noche se va y el sol de la mañana se está levantando»: Jacob dijo: «Señor, no te dejaré ir si no me bendices». Al final, quizás movido por la oración sincera de Jacob, Dios cedió y dijo: «Te bendeciré»: Entonces Dios tocó la cavidad de la cadera de Jacob y dijo: «Tu nombre ya no será Jacob, sino Israel». Así es como el nombre de Jacob se cambió a Israel desde ese momento. De hecho, Dios disciplinó y bendijo a Jacob para construir Su Reino a través de él. Los descendientes de Jacob llegaron a encontrar el Reino de Israel después del éxodo de Egipto. Gracias a la bendita providencia de Dios el nombre de Jacob se cambió a Israel. De esta manera, Dios también nos ha bendecido a los que éramos pecados para encontrar el, y nos está llamando Su pueblo, santos y justos. Todo esto son las bendiciones y providencia de Dios. 


La Biblia dice: «Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres (Isaías 44:21). Este pasaje contiene la providencia especial de Dios para construir Su Reino a través de Jacob. Dios llamó a Jacob Su siervo. Un siervo hace lo que le ordena su señor. Así que, cuando Dios llamó a Jacob Su siervo, quiso decir que «cumpliría Su voluntad» a través de Jacob. Por eso, en esta era del Nuevo Testamento Dios también nos está revelando a los creyentes del Evangelio que tiene un plan infinitamente bendito para nosotros. Ahora creemos en el Evangelio y Dios nos ha hecho el pueblo de Su Reino. En el futuro Dios revelará, a través de los creyentes del Evangelio, lo maravillosa que es Su misericordia y gracia al darnos la bendición eterna de vivir en Su Reino. Y Dios está dando testimonio a través de nosotros de que Él es digno de recibir alabanza y adoración por los siglos de los siglos.

En la actualidad, los que creemos en el Evangelio somos los que Dios llama Su pueblo y Sus siervos. Esto se debe a que Dios introducirá Su Reino a través de nosotros. De la misma manera en que Dios obró a través de Sus siervos en el Antiguo Testamento, en la era del Nuevo Testamento actual Dios está obrando a través de los que creen en el Evangelio para salvar a los seres humanos de todo el mundo de sus pecados. Podemos ver que Dios está perfeccionando Su amor y Su obra de salvación a través de Sus siervos. Debemos recordar que ahora somos los siervos de Dios y así dedicar nuestras vidas completamente a construir Su Reino. 


Isaías 44:21 dice: ¬«Israel, no me olvides. Yo deshice como una nube tus rebeliones».  Aquí, Dios nos dice a los creyentes del Evangelio que estamos haciendo la obra de Su Reino que siempre nos amará. Dios es el Dios vivo que obra con todos los que viven en Su Iglesia y que nunca se olvida de ninguno de ellos. Cuando nos damos cuenta de esto claramente, debemos vivir por fe.

Debemos vivir que, incluso en medio de la pandemia del coronavirus, Dios está obrando con Su pueblo y Sus siervos. Dios nos está ayudando con nuestro ministerio y siempre camina con nosotros. Por tanto, si oramos a Dios recordando lo que nos dijo aquí, no nos olvidará y veremos como la obra de Dios se lleva a cabo en nuestras vidas. Debemos creer que, incluso en este momento, Dios está escuchando todas nuestras oraciones. Entonces, ¿por qué ha permitido Dios que nos ocurran calamidades como la pandamia del coronavirus a los creyentes del Evangelio? En primer lugar, para darnos Su amor y salvación a todos los seres humanos que vive en el final de los tiempos, y en segundo lugar, para despertar a Su pueblo que cree en el Evangelio para que pueda ser vencedor por la fe. Por eso Dios permite estas circunstancias tan difíciles. De hecho, no se puede negar que Dios es el Dios de la justicia. Por tanto, aunque no orásemos a Dios, Él sabría lo que necesitamos y nos bendeciría. Sin embargo, aun así, los creyentes del Evangelio debemos orar a Dios porque tenemos el deber de glorificarlo al manifestar nuestra adoración y temor de Dios en nuestras vidas diarias.

 

Dios nos está diciendo que le pidamos ayuda y le glorifiquemos en nuestras vidas para que podamos hacer Su obra. Pedirle ayuda a Dios en nuestra vida diaria es vivir una vida que glorifica a Dios. Dios nos ha prometido que nos ayudará cuando oremos y de esto se trata orar. Dios nos está mostrando que, a través de la oración, podemos servirle de corazón en nuestras vidas. Por tanto, debemos orar para poder tener comunión con Dios. El hecho de que los creyentes del Evangelio del agua y el Espíritu puedan tener comunión con Dios hoy es posible gracias a nuestra fe en Su Palabra y nuestras oraciones. Entonces, podemos darnos cuenta de que, a través de nuestras oraciones, hemos recibido las grandes bendiciones de Dios.

A veces Dios nos permite sufrir para que tengamos comunión con Él. Dios contesta cuando los creyentes del Evangelio le oran, y cuando nuestras oraciones son contestadas, estamos inmensamente agradecidos. Dios nos permite darnos cuenta de que estamos en comunión con Él cuando oramos. Por eso, cuando confiamos en Dios de corazón estamos llenos de gratitud y agradecimiento. Este es el mensaje de Dios para todos nosotros en estos tiempos. Las bendiciones de Dios se dispensan con las oraciones que le ofrecemos y la vida de fe que vivimos. Si vivimos en estos tiempos por fe en Dios y Su Palabra, nuestros corazones darán gracias a Dios por la vida de gracia que nos ha dado como bendición. No queda más que decir que gracias a Dios por fe. Y también llegamos a darnos cuenta de que no hay nada más que hacer que alabar a Dios por la obra que ha hecho por nosotros.

 

CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

PR. HORACIO LEÓN

 

 

Estas en manos del verdadero Alfarero?

En Un Culto De Adoración LLENO de la presencia de Dios, teniendo como parte central LA SANTA CENA DEL SEÑOR, la cual fue llena de la presencia del Espíritu Santo de Dios, todos conmovidos ante semejante momento de recordación, del acto de amor mas impresionante que la humanidad haya vivido jamás, pasamos a meditar en un mensaje poderoso, de confrontación con nuestro yo personal y el verdadero hacedor de nuestras vidas, EL ALFARERO, yo simplemente barro.

 

SI DE VASIJAS HABLAMOS “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla” Jeremías 18:4 ¿Sabían ustedes que nosotros somos esa vasija, que necesitamos ser trabajadas por el alfarero, y nuestro alfarero es Jesús?

 

Claro que somos vasijas que llegan a las manos del alfarero. El alfarero trabaja en pro para sacar una buena vasija, pero muchas veces el barro de esas vasijas es difícil de ser trabajado. Muchas veces cuando la vasija está siendo trabajada, se daña. Entonces es necesario quebrantarla, y volver a empezar un nuevo trabajo en ella. También hay vasijas que se dejan trabajar en esas manos delicadas, y sale un trabajo perfecto.

 

En nuestra vida espiritual suele ser igual, a veces nos volvemos monótonos en nuestra relación con Jesús. O quizás nos convertimos en personas tibias. Son aquellas y aquellos que quieren o tienden a servir al padre de maldad.

 

Por lo general fingen ser hijos de Dios, pero se dejan llevar fácilmente por las inmundicias y mentiras del mundo. Por lo cual a Dios le es necesario quebrantarlos por dentro para volverlos a formar nuevamente, porque la obra que Dios empieza la perfecciona, y las veces que sean necesarias quebrantar la vasija para arreglarla y perfeccionarla Él lo hará.

 

“Entonces vino a mi palabra de Jehová, diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? Dice Jehová. He aquí que, como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel” Jeremías 18:6

 

En el momento de trabajar el barro puede ser un poco doloroso, pero NO TENGAS NINGUNA DUDA, que luego veremos una mejor versión de cada uno.

 

I. El alfarero – Misericordia por obediencia

 

“En un instante hablaré contra pueblos y contra reinos, para arrancar, y derribar, y destruir. Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hable, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles” Jeremías 8:7-8

 

A veces es necesario que Dios padre celestial tome medidas sobre nuestras vidas. Nuestro Padre se entristece al ver que la maldad quizás te está consumiendo, y tu ni siquiera te das cuenta. La misma maldad te ciega y no te permite ver la realidad. Dios se enoja, no contigo hermano mío porque Él te ama. Pero se enoja con lo que está gobernando tu corazón.

 

Antes de tener que pensar en destruirte, Él piensa en cómo ayudarte desde Su infinita misericordia. Pero a veces el caos que hay en ti es tan fuerte que le es necesario arrancar, derribar y destruir.

 

Él te muestra a ti que algo está mal, pero tu debes decidir corregirte y obedecer para mostrar tu agradecimiento. Pero cuando eso no pasa, es necesario que Él te quebrante como vasija y vuelva a formarte, porque es por tu bien, antes de que te pierdas.

 

 II. El alfarero y el fruto del quebrantamiento

 

“Y en un instante hablaré de la gente y del reino, para edificar y para plantar” Jeremías 18:9 Para Dios eres lo más importante, y cuando se quebranta algo dentro de ti que ni siquiera tu entiendes por qué paso eso, es porque Dios esta actuando en ti, porque le interesa que seas salvo y conozcas las maravillas para ti. El padre lo que quiere es edificarte y plantarte como árbol que da fruto en su tiempo, su hoja no cae y que todo lo que hace prosperará, Él no quiere que seas como el tamo que arrebata el tiempo.

 

El padre exige firmeza, y quiere trabajar en ti, así que cuando Dios te quebrante no lo reproches, porque es por tu bienestar. El enemigo muchas veces te hace creer que las cosas van bien, que todo está fluyendo, pero créeme hermano que de momento te baja del estante en el que te había colocado, cuando el enemigo te destruye él no piensa en ti.

 

Ahora, el Padre hoy quiere quebrantar tu corazón, pero para que vuelva a casa para ser trabajado, a ser limpiado y a ser perfeccionado. Eres una obra que se empezó en las manos de Dios, y que terminará en las manos de Dios.

 

No te dejes engañar por Satanás. Si sientes que algo en ti no está bien y en paz con Dios, habla con Él y dile que necesitas su ayuda. No pierdas tiempo, porque ser quebrantado duele ya que nos acostumbramos a la monotonía.

 

El quebranto que Dios hace es necesario y eficaz, pues Él es nuestro alfarero, y tu y yo somos barro en sus manos. Y la obra que Dios empieza no la termina hasta que la perfeccione. Dios es un Dios de perfección. Él siempre va a querer una mejor versión y transformación del ser humano. Cuando permitimos que el alfarero rompa la vasija y la vuelva a formar con unas mejores medidas, y un mejor terminado, es ahí donde estaremos orgullosos por ser trabajado y procesados por nuestro amado. DÉJATE MOLDEAR Y CONTORNEAR POR EL MEJOR ALFARERO QUE PUEDAS TENER, EL QUE NO SE EQUIVOCA, NO TIENE ERRORES Y BUSCARÁ QUE SEAS LA MEJOR VASIJA QUE PUEDA EXISTIR. DIOS TE SIGUE AMANDO Y ESPERANDO. AMEN

 

Pr. Horacio León CDD TU CASA SAN ANTONIO OESTE

 

 

Cuando la Fe y el temor se cruzan


Se ha descripto al temor como un pequeño chorro de duda que fluye a través de la mente hasta que produce un canal tan grande, que todos sus pensamientos se escurren por allí.

Los pequeños temores, casi imperceptibles, pueden crecer día a día hasta que nos encontramos paralizados e incapaces de funcionar. ¡Y existen tantas variedades! Craig Massey detalla seis categorías generales que la mayoría de nosotros enfrentamos: pobreza, crítica, pérdida del amor, enfermedad, vejez y muerte.

¿Y los cristianos? Uno podría pensar que el temor es equipaje sobrante para aquellos que viven en la presencia de un Dios Todopoderoso. Debería serlo, pero habitualmente no funciona así.

La Biblia, de hecho, no pinta un cuadro de una vida libre de temores. A juzgar por Las Escrituras, el pueblo de Dios parece estar atormentado por los mismos temores que el resto.

Los discípulos, que tenían a Jesús a su lado, aparecían temerosos constantemente –de las tormentas, de las multitudes, de la pobreza, de los ejércitos, de la pérdida de su líder–. Pensamos inmediatamente en el día cuando Jesús les dijo que cruzaran al otro lado del Mar de Galilea.

La noche se cerró como un manto, una tormenta apareció desde algún lugar, y los discípulos se encontraron luchando por sus vidas mientras el barco se sacudía sobre las olas.

Aun cuando vieron que Jesús se aproximaba sobre las aguas, estaban aterrorizados. Pensaron: ¡es un fantasma! (vea Mateo 14:22-33). Permitieron que el temor se apropiara de lo mejor de ellos.

– El orgulloso ejército israelita vivía atemorizado por un hombre. Por supuesto, la cinta para medir al hombre decía: tres metros quince centímetros. Goliat jugaba sin piedad con el temor de ellos, los ridiculizaba con desafíos, sabía que no se iban a animar a aceptar.

– El rey Saúl estaba gobernado por el temor, primero del gigante, y luego del muchachito que mató al gigante. Daid mismo no estuvo libre de temor antes de la gran batalla. Pero tomó su honda y sus cinco piedras y se mantuvo en pie de todas maneras.

* Tal como Mark Twain lo dijo una vez, el coraje no es la ausencia de temor, sino cómo lo manejamos; es el lugar en el que el temor y la fe se cruzan. David nos muestra una historia del poder del coraje.

– Pero también tenemos historias del poder del temor. Tal vez la más notable de todas es la referida a la delegación de espías que fueron enviados a Canaán. Fueron comisionados a ir a una expedición para descubrir la verdad sobre el territorio desconocido que tenían por delante.

Esta era la Tierra Prometida, el hogar final, luego de generaciones de esclavitud en Egipto. Era la tierra de Abraham, el suelo patrio de sus sueños. Pero habían pasado muchas generaciones lejos. La tierra tenía en sí tanto misterio como promesa.

Sin ninguna duda, Canaán era la curva en el camino del éxodo, y los israelitas no podían ver lo que asomaba a la vuelta de la curva. Por lo tanto se reunieron en asamblea en Cades-barnea y decidieron enviar a los que harían el reconocimiento.

La experiencia de estos hombres tuvo un impacto sobre Israel que duró cuarenta añosLes costó años de penas y tragedias. ¿Tendrían que haber entrado directa y rápidamente, sin mediar el acto tentativo de enviar espías? No podemos decir eso porque Dios permitió y alentó la misión de reconocimiento.

La palabra de Dios tiene abundantes promesas para que nosotros las tomemos y las reclamemos para nosotros mismos.

Cuando nos enfrentamos a problemas financieros, Filipenses 4:19 nos dice, «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús».

Si estamos ansiosos por una decisión futura, el Salmo 32:8 nos recuerda que Dios «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos».

En la enfermedad, podemos recordar que Romanos 5:3-5 dice, «Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado».

Si alguien se vuelve en contra de nosotros, podemos ser consolados por las palabras de Romanos 8:31, «… Si Dios es por nosotros ¿quién contra nosotros?».

A lo largo de toda la vida seguiremos enfrentándonos a diversas pruebas que nos causarán temor, pero Dios nos asegura que podemos experimentar la paz a través de cada situación: «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús» (Filipenses 4:7).

¿Qué es lo que te aflige hoy?, ¿Qué es lo que crees Dios no puede hacer?, ¿A qué cosa le tienes miedo?, ¿Qué es lo que te roba la paz?, ¿Qué es eso que te hace dudar que saldrás adelante? Ser feliz? Creer?

“¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.” Salmos 42:5

La fe vence al temor, la fe vence al miedo, la fe es capaz de dar paz, de dar tranquilidad, porque la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (Hebreros 11:1).

Levántate, es ahora !

Los niños cuando están aprendiendo a caminar, sufren muchos tropiezos, resbalones, y caídas. Esto sucede principalmente porque la acción de caminar es algo totalmente innovador para el bebé, y en dicha acción debe desarrollar habilidades que todavía no había tenido la necesidad de utilizar durante su corta vida.

Para los padres primerizos, puede ser bastante preocupante presenciar los constantes tropiezos de sus pequeños hijos, pero con el pasar del tiempo, los padres entienden que para que su hijo pueda caminar correctamente debe superarse el proceso de aprendizaje.

En menos de lo que se den cuenta, su hijo estará cayéndose menos, levantándose más rápido, y después la preocupación será la de cómo hacer para que se quede quieto un momento.

De forma similar, en nuestro andar como hijos de Dios pasamos por etapas desagradables, que nos ayudan a alcanzar la madurez espiritual que todo hijo de Dios anhela. Estas etapas desagradables, a las cuales podemos llamar caídas, resbalones, o tropiezos en nuestro andar cristiano, ocurren no solo en nuestra vida, sino en la de todos los demás creyentes.

A pesar de ello, tenemos un Dios que nos anima a levantarnos, y a no quedarnos en el suelo al caer. Esta reflexión cristiana lleva por título “Levántate, es ahora” y está basada en el Salmo 55:22. Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.

Desarrollo

La vida está llena de episodios buenos, y de unos no tan buenos. Así como un día podemos estar celebrando un ascenso en el trabajo, al otro día puede que seamos despedidos; y generalmente los episodios no tan buenos son los que roban nuestra atención, nuestras fuerzas, y es en ellos donde enfocamos la mayoría de nuestros pensamientos.

Cuando fracasamos en alguno de nuestros objetivos, puede ser que nos veamos entristecidos, y perdamos en cierto modo nuestra perspectiva. También puede suceder que cuando sufrimos un resbalón en cualquier área de nuestra vida, sea espiritual, laboral, o familiar, la vergüenza pueda más que nuestras fuerzas para levantarnos para seguir adelante.

Es en estos casos, cuando nuestro ánimo está por el piso, es que debemos acercarnos a la Palabra de Dios, porque en ella encontraremos instrucciones que nos ayudarán a levantarnos.

Reflexión En el salmo que sirve de base bíblica para esta reflexión cristiana, se nos da un consejo que nos ayudará a levantarnos rápidamente de cualquier caída o tropezón que suframos: echa sobre Jehová tu carga. Sería sabio preguntarnos ¿qué carga estamos llevando?

Muchas de nuestras caídas son consecuencias de las cargas que llevamos que no deberíamos llevar. La vida está supuesta a ser difícil (Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.), y con cargas extra, puede convertirse en algo imposible de sobrellevar.

Una carga puede ser nuestra familia inconversa, nuestras amistades, nuestros estudios, un trabajo, un sentimiento, un hobbie, o cualquier cosa que pueda hacernos fallar en nuestra relación con Dios.

Sin querer vamos acumulando sentimientos, pensamientos, y recuerdos, que pueden convertirse en una carga extremadamente difícil de soportar para un ser humano. Por tal razón, lo mejor que podemos hacer es dejar toda esa carga en las manos de Dios. Para nosotros puede ser algo imposible de llevar, pero para Dios es sencillo.

Años después de escrito este salmo, Jesús dijo que se acercaran a Él, todos los que estuviesen trabajados y cargados porque Él los haría descansar (Mateo 11:28). Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar

Es una promesa impresionante, especialmente para nosotros que vivimos en una sociedad tan preocupada como la nuestra. Jesús nos promete descanso, si nosotros entregamos nuestras cargas. No podemos descansar, y simultáneamente llevar esa carga.

El apóstol Pedro

El apóstol Pedro nos dice algo similar en 1 Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros, donde nos anima a colocar nuestra ansiedad sobre Dios porque Él tiene cuidado de nosotros. Cuando entendemos que Dios nos está cuidando, podemos dejar nuestras cargas en sus manos, porque sencillamente nadie nos podrá ayudar como Dios lo hace. Si hemos caído, necesitamos dejar delante de Dios todo aquel peso que nos impide levantarnos. Por lo general, nuestro enemigo, al vernos en el piso nos acusará y tratará de que nos mantengamos ahí. Es nuestra tarea levantarnos, y entender que si confesamos nuestras fallas, Dios es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.) El salmo en el cual se basa esta reflexión cristiana, también nos enseña dos promesas.  La primera dice que, él nos sustentará; y la segunda dice que, él no dejará para siempre caído al justo.

La primera promesa nos enseña que Dios nos sustentará. Es una promesa increíble cuando pensamos que el Dios que sustenta todas las cosas con su palabra (Hebreos 1:3), también estará sustentando nuestra vida. Si Dios tiene el poder para mantener el universo en orden, ¿cómo no va a poder mantener nuestra vida?

Nuestro Dios sigue siendo el mismo

Se hace necesario que cada creyente entienda que nuestro Dios sigue siendo el mismo ayer, hoy, y por los siglos (Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos), y aunque nosotros seamos infieles, Él permanece fiel (2 Tim. 2:13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.). Aunque nosotros fallemos, su amor hacia nosotros es incondicional, y nos sostendrá en aquellos momentos en los cuales pensemos que no podremos más.

La segunda promesa nos enseña que él no dejará caído para siempre al justo. En otras palabras, siempre hay una oportunidad para hacerlo de nuevo, y hacerlo mejor.

Uno de los casos que mejor ejemplifica esto, es el caso del apóstol Pedro. Pedro le falló a Jesús, lo negó cuando dijo que no lo haría, e incluso dijo que hasta moriría por él. Sin embargo, Jesús le restauró cuando al resucitar de entre los muertos, le volvió a hacer el llamado de apacentar a sus ovejas.

Después de esto, el apóstol Pedro que se caracterizaba por sus constantes fallas, se levantó para dirigir la iglesia apostólica, predicando a multitudes, y haciendo señales extraordinarias.

Es indispensable que cada hijo de Dios entienda que su posición como hijo de Dios no cambiará, y que a pesar de que nuestra situación actual no sea la más correcta delante de Dios, siempre hay oportunidad para levantarnos, y alinear nuestra vida a la voluntad de Dios.

Conclusión

Necesitamos dejar nuestras cargas en las manos de Dios. Sin importar que tan pesada sea esa carga, Dios la puede llevar. No solo eso, él puede y quiere guiar nuestra vida de la mejor manera. En caso de que nos equivoquemos, entendamos que Dios no nos dejará estar en el piso por mucho tiempo. Sino que nos proveerá lo que necesitamos para levantarnos. Quizás lo que tu esperas, sea una reflexión cristiana como esta. ¡No esperes más! ¡Levántate! es ahora.

Te comparto algunos versículos bíblicos para que los atesores en tu corazón:

ISAÍAS 41:10 No temáis, porque yo estoy con vosotros; No te desanimes, porque yo soy tu Dios. Yo te fortaleceré y te ayudaré; Yo te sostendré con mi derecha

SALMOS 55:22 Echad vuestros cuidados al SEÑOR, y él os sostendrá; Nunca dejará que el justo sea sacudido.

ISAÍAS 40:31 Pero los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas. Se elevarán sobre alas como águilas; Correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.

JUAN 16:33 Te he dicho estas cosas, para que en mí tengas paz. En este mundo tendrás problemas. ¡Pero confía! Yo he vencido al mundo.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

Ojo con el enojo !!!

Cuidado con la ira y sus consecuencias; en ocasiones las heridas provocadas son tan profundas y dolorosas que se requiere cierto tratamiento especial y un tiempo prudente para superar el trauma. Sin embargo, cuando disponemos nuestro corazón para la obra de Dios, se da inicio no sólo a una sanidad sino a un cambio sobrenatural que nos permite ser poderosamente transformados.

La ira es definida como “la respuesta emocional a la percepción del mal y la injusticia,” con frecuencia traducido como “enojo,” “indignación,” “cólera,” o “irritación.” Tanto los humanos como Dios expresan la ira. … La ira de Dios es santa y siempre justificada; la del hombre nunca es santa y rara vez justificada

No permitas que el enojo te gobierne.

Nos dice la palabra de Dios en Números 20:11 “Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado”.

En aquellos momentos Moisés está lidiando con la murmuración y descontento de los israelitas porque no hay agua. Es una situación crítica pues expresan el deseo de volver atrás y su incredulidad en la provisión divina. Dios, Moisés y Aarón son menospreciados por los israelitas que han salido de Egipto.  Ante un momento como este ¿qué hacer?

La palabra de Dios nos enseña que Moisés y Aarón fueron a buscar a Dios. Servir al Señor, debe ser el resultado de una buena comunión con él.

El libro de Números 20:6 nos relata que “Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros” expresión de dependencia y humildad de corazón, y es esto lo que precede la gloria de Dios, pues “la gloria de Jehová apareció sobre ellos”.

La Biblia según Números 12:3 nos enseña que la mansedumbre era una gran virtud en Moisés. La gloria  de Dios requiere corazones mansos, pues él brillará tanto como deje de brillar el hombre. Un corazón rendido al Señor es un poderoso instrumento en sus manos.

La Biblia nos enseña que en esa comunión con Dios Moisés y Aarón reciben las instrucciones del Señor para sortear la dificultad: Números 20:7-8. Dios conoce nuestra condición, y quiere guiarnos e instruirnos para que superemos todos nuestros obstáculos.

En ese evento en particular la instrucción de Dios para ellos fue “hablad a la peña… y ella dará su agua”. Es interesante que Dios le dice a Moisés que tome la vara y hable a la roca, esto nos habla de autoridad (la vara es símbolo de la autoridad), pero no para golpear, como nos enseña la Biblia, sino para hablar.

Lamentablemente en ocasiones críticas la reacción puede ser con enojo, Números 20:9-11. Buscar a Dios es la primera fase en el proceso de agradarle, pues la segunda es hacer lo que él dice.

Moisés estaba enojado e impulsado por su enojo dice: “Oíd ahora rebeldes”, no era aquel Moisés que rogó a Dios para que nos los destruyera. “Os hemos de hacer salir agua de ésta peña?”, Moisés impulsado por el enojo no glorificó a Dios, pues no eran ellos quienes hacían salir agua de la roca, era el poder de Dios. El enojo nos lleva a cometer errores y locuras.

Moisés reaccionó irritado. Pero debemos pensar aquí, nosotros cómo reaccionamos ante la presión? Tal vez nosotros reaccionamos con deseos de venganza, o con palabras que hieren y lastiman, o con rebelión en tono desafiante, introversión y aislamiento. Otros huyen, y otros reaccionan con maltrato físico (Moisés golpeó la roca, porque la ira nos hace golpear y maltratar a las otras personas).

Como leemos en la Biblia Moisés golpeó la peña dos veces, aunque debía hablarle. ¿Por qué? Porque la ira, el enojo, hacen que hagamos las cosas a nuestra manera. Finalmente nos dice la Biblia que “salieron aguas, y bebió la congregación y sus bestias”, pero Dios no aprobó la acción de Moisés. Esto nos permite concluir que los buenos resultados, no necesariamente significan aprobación divina.

  • Proverbios 15:1 (NTV) “La respuesta apacible desvía el enojo, pero las palabras ásperas encienden los ánimos.”
  • Efesios 4:26 (PDT) “No permitan que la iralos haga cometer pecados; que la noche no los sorprenda enojados.”
  • Mateo 5:22-24. Pero yo les digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio, y cualquiera que a su hermano le diga “necio”, será culpable ante el concilio, y cualquiera que le diga “fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego
  • Efesios 4:31,32 Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal. Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dioslos perdonó a ustedes por medio de Cristo

Conclusión: Nuestra relación con el Señor debe estar centrada en nuestra gran necesidad de él. Permitamos que Dios viva en nosotros, y que haga Su voluntad y no la nuestra. Rindamos nuestro corazón a Dios sin reservas, y reconozcamos que es por Su gracia que podemos perseverar y hacer su voluntad.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

Vida en tu espíritu

Ezequiel 37:1-10  Seco: es por Ej; un manantial, un arroyo, un río, una laguna, etc.: Faltos de agua. Una planta: Muerta, sin vida. La mano de Dios vino sobre Ezequiel; cuando Dios coloca su mano sobre nosotros, somos transformados, no podemos ser los mismos y en esta ocasión nos enseña cómo tener vida espiritual.

Ezequiel tiene una visión, eso lo que sucede cuando andamos en comunión con Dios, vemos el mundo espiritual, entendemos las cosas del espíritu que el mundo no puede entender Romanos 8:5-8. 5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

  1. Sin el señor andamos secos en el espíritu (versículo 2) 2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.

  Claramente Jesús dijo: «apartados de mí, nada podéis hacer» Juan 15:5. Vivimos una vida apartada, fría, seca, en donde el mundo sigue con sus deseos, hay muerte espiritual. Solamente al venir Jesús a nosotros obtenemos la verdadera vida. No la vida ni la paz que el mundo da, pues aquélla vida es pasajera, pero la vida de Dios es en abundancia y su paz gobierna nuestros corazones, gloria a Dios!!! Para el mundo, la vida son los placeres, la carne y el pecado, pero para nosotros la vida está en conocer al hijo de Dios, quien murió para darnos la verdadera vida.

  1. La libre voluntad ante la vida del espíritu (versículo 3) 3 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.

  Dios le hace la pregunta a Ezequiel, la palabra de Dios nos enseña cuál es su voluntad, cuáles son sus estatutos, mandamientos y preceptos, pero de nosotros es escoger vivir esa vida. «Porque me llamáis Señor, señor y no hacéis lo que os digo» Lucas 6: 46.

  La palabra señor significa «amo» precisamente le obedezco, lo amo y quiero servirle amén. Muchas personas agregan el saber las cosas y el estar preparados, pero la diferencia está en conocer la voluntad de Dios y obedecerle; Ezequiel le respondió: «tú lo sabes«, en otras palabras: lo que tú quieras hacer, será lo mejor para mí. ¿Cuánto saben que el deseo de Dios es lo mejor para nosotros?

  1. La palabra profética traída a dar vida a nuestro espíritu (versículos 4-6) 4 Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. 5 Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.

  La profecía es el propósito de Dios revelado. Dios quiere darnos vida y sobre huesos secos es necesario profetizar, (declarar la revelación de su palabra) sobre las circunstancias, nosotros mismos, sobre su esposo, sus finanzas, la enfermedad, sus hijos, su empleo, etc.

  Quien profetizó fue Ezequiel, la palabra confesada trae el poder de Dios, usted debe confesar la palabra sobre su vida. Transforme sus circunstancias a través de la palabra de poder, reprenda la pereza para orar de su vida, los pensamientos que no son del señor, usted mismo impongas sus manos y en ese momento confiese lo que dice en. Ezequiel 37:6 «y sabéis que yo soy Jehová» y cuando la palabra se cumpla, sabrás que Dios es poderoso, te ama y trae vida espiritual sobre ti. Gloria Dios!!!

  1. El despertar del espíritu (versículos 7-10) 7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. 9 Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.

  En el versículo 6 Dios le aclara lo que sucederá, pero en el 7 obedece. En Su palabra declara su propósito pero nosotros determinamos obedecerle. Su espíritu cobrará vida al empezar a caminar en obediencia a Dios. La Biblia dice que Dios ha dado su espíritu a todos los que le obedecen (Hechos 5:32) 32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen..     

  Entonces te cubrirás con su presencia, como sucedió con estos huesos, y andarás bajo la gloria de Dios en tu vida, no andarás triste, ni angustiado sino que el gozo del señor es tu fortaleza.

El Espíritu Santo sopló sobre ellos y se levantó un poderoso ejército. Como iglesia nos levantaremos para derribar los planes del enemigo, pues el enemigo quiere destruirnos, pero Jesús vino a deshacer las obras del diablo y hacernos más que vencedores en Cristo Jesús. Iglesia CDD Tu Casa de San Antonio Oeste, levántate en esta mañana y profetiza la palabra sobre tu vida y VIVIRÁS !!!!!

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

Las fuerzas son para gastarlas

Lo que antes te cansaba, se convertirá en placer, como dice: 2 Corintios 12:15: Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos. A veces damos amor, y esperamos que a cambio nos amen. Pero, ¿cuándo madura el amor? Cuando estoy dispuesto a gastar todo lo mío, y aún yo mismo estoy dispuesto a gastarme. El amor encuentra placer en amar incondicionalmente. “Tienes que aprender a amar hasta que duela”. Esto pasa frecuentemente a todas las personas que se dedican a hacer el bien. En la versión Al Día 2 Corintios 12:15 dice así: Para mí es un placer gastarme por entero, y dar todo lo que tengo por el bien espiritual de ustedes, no importa que a juzgar por las apariencias, mientras más los amo, menos me aman. ¿Se ha puesto a pensar cuántos de nosotros nos recordamos del maestro o maestra que nos enseñó a escribir o leer, y hoy todos vivimos de eso, e hicimos nuestras carreras? Estoy seguro que esa maestra se acuerda de tu nombre y apellido. ¿Cuántas generaciones ven los maestros pasar por sus aulas y los que pasamos por ellas nos olvidamos de ellos? En ellos se cumple esto, que habiéndonos amado más, nosotros les amamos menos. ¿Cuántas enfermeras se desvelan cuidando a pacientes que se aprenden su nombre y apellido? Usted salió del del hospital y no se recuerda quién lo cuido. Hay gente que amando más, no necesariamente es amada más.

 

1 Pedro 5:10: Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. Las nuevas fuerzas vienen después de padecer y haberte gastado las que tenías; no aparecen hasta que no se justifique que se necesitan. Éstas vienen cuando las que tenías se terminaron; para recibirlas, hay un momento de transición, como cuando le dice al hijo “gástate primero lo que te di, y luego te doy más”. Las fuerzas y la actitud que Él nos da son para servir. Las fuerzas que Dios da son para servir, la actitud que Él pone es para servir; cuando llega a sus extremos, Dios aparece y nos renueva. Hay momentos en que se agota lo que uno lleva dentro, pero Dios nos renueva. Después de padecer un poco de tiempo, el mismo que te llevo ahí, es el mismo que te va a renovar las fuerzas. El nuevo nivel que Dios tiene para tu vida, no llega hasta que te gastes todo lo del nivel en que estabas. Es un problema cuando la actitud se cansa.

 

1Pe 5:10 En conclusión, el apóstol ora a Dios por ellos, como el Dios de toda gracia. Perfeccione quiere decir su progreso hacia la perfección. Afirme se refiere a la cura de nuestra natural ligereza e inconstancia. Fortalezca tiene que ver con el crecimiento de las virtudes, especialmente en las que estamos más bajos y débiles. Establezca significa fijarse sobre un fundamento firme, y puede referirse a aquel que es el fundamento y fuerza del creyente. El poder de estas doctrinas en el corazón y sus frutos en la vida, muestra quiénes son partícipes de la gracia de Dios. La conservación y el crecimiento en el amor cristiano, y en el afecto mutuo, no es cuestión de un saludo vacío, sino la marca y signo de Jesús sobre sus seguidores.

 

Disfrutemos las bendiciones. Gál 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos El apóstol dijo que no nos cansemos de hacer el bien. Todos nos cansamos, pero el problema es cuando esa actitud de servir a tu familia, a tu prójimo, a tu nación, te llega a cansar tanto que ya no miras las bendiciones que Dios te da. No hace mucho hablé con un amigo mío predicador que estaba protestando de las invitaciones que le hacían, y le dije: ¿ya te recordaste del tiempo en que orabas para que te diera una oportunidad para hacerlo? ¿Por qué ahora te quejas de las puertas que se abren cuando antes llorabas porque se te abriera una? Algunos de ustedes deseaban aprender Palabra, deseaban una oportunidad para compartirla; quizás ahora te quejas de la gente, de las actitudes de algunos, de lo que hacen o no hacen, pero antes no tenías la oportunidad ni de abrir las Escrituras, ni siquiera la leías, no tenías vida eterna. ¿No creen que es necesario renovar esa actitud? Cuánto te quejas de tu trabajo cuando antes le rogabas a Dios por uno. No dejes que el cansancio te ciegue y no puedas ver lo bendecido que estás, porque de verdad estás lleno de bendición. El te va a establecer. Hay que renovar nuestras actitudes.

 

Si queremos ver las nuevas fuerzas de Dios venir, tenemos que comprender que es Dios el que nos lleva a nuestros límites para que aprendamos a amar como el apóstol Pablo dice que debemos hacerlo. Vas a amar al prójimo, a tus ovejitas del grupo cada día más, aunque tal vez ellos te amen menos. Vas a amar al prójimo más, aunque amándolos más quizás te amen menos. Aquello que te cansaba, se va a convertir en el placer más grande de tu vida si tan sólo aceptas las nuevas fuerzas del Señor. Dios te va a dar nuevas fuerzas, hará una obra preciosa.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

Lagrimas que conmueven


Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. 12Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 13Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 14Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 15Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. 16Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. 17Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.

 

Cuando llegamos al evangelio y nos constituimos en hijos de Dios, de acuerdo a la promesa escrita por el apóstol Juan 1:12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”, pensábamos que el caminar en el evangelio seria un camino de rosas, sin embargo no es así, como dice allí en el libro de Mateo 7:13-14 «Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan», luego entendemos que si queremos a seguir a Cristo Jesús debemos llevar nuestra propia cruz, si alguno viene en pos de mí tome su cruz y sígame.

 

No hay lagrima que acompañe al cristiano, el sufrimiento es parte esencial para las victorias, pagar un precio como las calumnias, la falta de entendimiento por parte de nuestras esposas al querer ser más activo en la predicación del evangelio, la no-comprensión por parte de nuestros hijos, al decir papá ahora no sale con nosotros tan seguido como lo hacías cuando no eras evangélico, no entendiendo que no estamos sirviendo a cualquier señor, sino que al Rey de Reyes y Señor de Señores, por tanto al cristiano se le exige sangre, sudor y lagrima, para que el estado sea mejor que el primero, hay que pagar el precio, pero en medio del caminar tenemos al que transforma toda lagrima en gozo y alegría así hermanos seamos fieles hasta la muerte y él nos dará la corona de la vida.

 

El señor Jesús cuando salió de la ciudad de Capernaum y se dirige a la ciudad de Nain que estaba a un día de camino, le seguía una gran multitud, una multitud que andaba tras él porque sabían quien era, que era el hijo del Dios Viviente, otros le seguían para ver los milagros que él hacia, es decir, andaban acompañando al Maestro solo para copuchar como cuando ocurre una pelea de barrio sale mucha gente a ver que es lo que pasa, unos para evitar que siga la pelea y otros solo para ver o copuchar, así también ocurre lo mismo cuando en la carretera ocurre un accidente automovilístico, algunos se detienen para ver que pueden hacer ya sea socorrer al afectado, llamar a la ambulancia, otros llamar a Carabineros y un grupo muy importante lo único que hace es detener su automóvil solo para copuchar ver como fue el accidente pero en nada existe interés en ello de ayudar, así ocurría con Jesús un grupo de gente sólo le acompañaba solo para ver los milagros que Jesús realizaba, pero también había otro grupo de persona más detestable que el anterior que acompañaban al maestro solo para buscar algún pretexto como acusarle ante el saledrín y poder encarcelarle ¿Cual de estos grupos de personas es usted? venir a copuchar que pasa en la iglesia, saber que Jesús es el hijo de Dios o venir a ver en que sé cayo su hermano predicador para luego acusarle ante nuestro pastor, vamos hermano decídase seguir a Cristo o ser un Criticón, conviértase y arrepiéntase y siga a Jesús mejor y deje las cosas vanas e inútiles, Amén. ¡Aleluya¡ ¡alabado sea Cristo¡ ¡santo es su nombre¡.

 

En esta travesía iba Jesús cuando al llegar a la ciudad de Naín, un grupo de personas salía de la ciudad tristes, apesadumbrados, dado que se trataba de un cortejo fúnebre donde lo único que se respiraba era olor a muerte, mientras que los que Iván con Jesús venían contentos, alegres, felices porque Iván con el Rey de Reyes y Señor de Señores respirando olor a vida, porque Jesús es la verdad y la vida y nadie va al padre sino por él, unos salían tristes y otros entraban alegres, mira amigo que nos visita por primera vez, el contraste que existe entre los que tienen a Jesús y los que no lo tienen, decídase esta tarde a ser de Cristo que es mucho mejor, amigo decídase ha respirar vida o respirar muerte, porque todo aquel que esta fuera de Cristo está muerto en delitos y pecados mas los que están en Cristo Jesús están en la vida, porque la paga del pecado es muerte mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro ¡bendito sea su nombre¡ ¡santo, santo es el santo de Israel¡.

 

En el cortejo ivan a enterrar un difunto hijo único de su madre, la cual era viuda, mire hermano el dolor que llevaba aquella mujer tenia un dolor doble, había fallecido su esposo el principal sustento de aquel hogar y ahora su único hijo, su cosita mas linda también había muerto, su regalón, su guagua porque a pesar que el hijo tenga una edad avanzada para su madre sigue siendo su guagua, quizás en mente de aquella mujer diría que será de mi cuando todos los que me acompañan vuelvan a sus casas y yo quede sola, que haré para seguir viviendo, ahora para que sigo viviendo si ya no hay motivo para vivir, mejor me quito la vida y se termina todo, usted dirá no tengo trabajo, me ha ido tan mal en la vida, he peleado con mi polola la que yo creería que iba a ser mi esposa y todo se ha terminado mejor me quito la vida porque ya no quiero seguir viviendo, no amigo porque en esta tarde pasa No por la cuidad de Naín, sino que pasa por las puertas de tu corazón y te dice yo soy la puerta el que por mí entrare será salvo, él murió por ti, quiere consolarle, darte vida y vida en abundancia ¡bendecido sea su nombre¡ ¡ alabado sea Dios¡ y dice la Biblia que había con ella mucha gente que la acompañaban y cuando Jesús la vio así triste, un corazón partido por la mitad, la mitad de su esposo y ahora la otra mitad de su único hijo, Jesús el primero y el ultimo, el buen pastor, el santo de Israel, la rosa de sarón, el león de la tribu de Judá se compadeció de ella, porque Jesús no mira lo externo sino lo interno y vio que aquella mujer una espada había traspasado su alma, fue como lo que le profetizo a Maria la madre de Jesús el varón Simeón a quien el espíritu santo le había revelado que no vería muerte sin antes ver al Ungido del Señor y le digo que una espada atravesaría su alma, al ver a Jesús su hijo colgado de la cruz del calvario. Jesús le grito y le dijo a la mujer ¡Mujer no llores¡ ¡Mujer no llores¡, dice la Biblia que el grito de Jesús fue tan fuerte que hizo detener aquella ceremonia tan solemne.

 

Pero que fue que lo motivo a Jesús a decirle aquella mujer que no llorara, que fue que lo impulso a decir no llores, fueron las lagrimas que desprendía aquella madre angustiada por la perdida de su retoño porque las lagrimas conmueven a Jesús, lo impulsan a responder, él no es un Dios indolente, él no esta en su trono y no se conmueve cuando uno de sus hijos llora sino que esta dispuesto a resolver, esta dispuesto a ayudar, esta dispuesto a responder el clamor de su pueblo, el no puede ver a alguien sufriendo, él es tan bueno que no puede ver a su creación sufrir, por eso dice la escritura en el libro de San Mateo capitulo 5:4 en el sermón del monte «bienaventurado son los que lloran por que ellos recibirán consolación» él desde el momento que ve a uno de sus hijos llorar él quiere consolarlo, él te da la paz que necesitas, así también vemos en el libro de San Juan cuando había muerto su amigo Lázaro, hermano de María Magdalena y Marta, amigas de Jesús, cuando supieron Marta y María que Jesús había llegado salieron a recibirle y con ellos los Judíos que habían venido a consolarlas también, cuando llegaron a Jesús le dijeron maestro, maestro si tu hubiera estado aquí mi hermano no habría muerto y al ver Jesús a Marta y María llorando y a los judíos que le acompañaban también llorando se estremeció en espíritu y se conmovió, porque las lagrimas motivan a Jesús a actuar el no-queda indiferente frente a un hombre o mujer que sufra y sobre todo antes las plantas del Dios Todopoderoso, dice la Biblia que Marta y María estaba antes los pies de Jesús llorando y se confirma su palabra que el no echa fuera a un corazón contrito y humillado sino que lo ama y le responde ¡aleluya¡ ¡santo es su nombre¡ y Jesús les pregunto dónde le pusiste y le dijeron ven y ve, y Jesús lloro y los Judíos decían mirad como le amaba y ordeno quitar la piedra del sepulcro y dio la orden Lázaro ven fuera, y Lázaro que estaba muerto donde yacía así cuatros días putrefacto, hediondo a muerte salió fuera envuelto en sabanas, así también.

 

Quiero finalizar este sermón contando un testimonio personal, en una oportunidad venia de la iglesia muy contento y gozoso hacia mi hogar, al llegar aquella casa mi padre estaba al parecer ebrio por que su cara estaba toda colorada diría casi morada y muy furioso sin mediar ningún motivo me empieza retar injustamente, yo no entendía porque me insultada con garabato, no respondí nada me encerré en mi cuarto y ore al señor de señores pidiendo que me ayudara solucionar mi problema, por ser yo en aquella oportunidad muy joven fue tanto el sufrimiento que tenia en mi corazón, porque si bien es cierto yo con mi padre no me lleva bien y se oponía a que yo asistiera a la iglesia, fue tanta la amargura que de mis ojos frotaron lagrimas pidiendo que el señor me escuchara, fue así que en medio de la oración templo en lugar donde yo estaba, sigue orando pensando que a lo mejor era otro temblor de los muchos que existen en nuestro país, al salir de la habitación mi padre me estaba esperando pero ahora era otra persona, su rostro era diferente y me dijo hijo que pasa porque sufre y nos abrazamos, luego le pregunte a mi madre si había templado y mi mamá me dijo que no había sentido nada pero yo dije pero si templo en mi habitación, no entendí en aquella oportunidad hasta que un día leí el libro de los Hechos 4:22 cuando los hermanos oraban para que él señor los fortaleciera en hablar con denuedo la palabra del Dios Todopoderoso, dice la Biblia que el lugar donde estaban congregados tembló, sólo el lugar, porque las lagrimas llegan a la presencia de Dios Todopoderoso y él responde en forma inmediata, no se hace esperar en responder, sino que actúa rápidamente, como lo hizo con la viuda Nain, amigo estimado hermano tienes una dificultad terrible, imposible de responder, clama a él con lagrimas sinceras delante de su presencia, llegaran como un incienso agradable ante el trono de nuestro Dios Todopoderoso, amigo quieres ser consolado en este día ven, ven vamos a orar por ti y el Dios de paz te consolará, ésta es tu noche.

Para el Rey de Reyes, para el Dios Inmortal, Invisible, y único sabio Dios, sea todo honor y gloria por los siglos de los siglos, amén y amén.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

 

 

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