La Gran Noticia ! Ha Resucitado

LA GRAN NOTICIA. ADOREMOS. HA RESUCITADO – LUCAS 24.5-7

5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea.

 

7 diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.

 

 “HA RESUCITADO”. Es la noticia. La Iglesia vive de ella. Millones de cristianos a lo largo de veinte siglos han vivido de ella. Es la noticia que ha cambiado la historia: el Crucificado vive, ha vencido la muerte y el mal. Es el grito que inunda esta noche santa como una luz potente que rasga las tinieblas. ¿En qué medida vivo yo de este anuncio? ¿En qué medida soy portavoz de esta noticia para los que aún no la conocen?

 

“Consideraos muertos al pecado y vivos para Dios”. La resurrección de Cristo es también la nuestra. Él no sólo ha destruido la muerte, sino también el pecado, que es la verdadera muerte y causa de ella. La resurrección de Cristo es capaz de levantarnos para hacernos llevar una vida de resucitados. Ya no somos esclavos del pecado. Podemos vivir desde ahora en la pertenencia a Dios, como Cristo. Podemos caminar en novedad de vida.

 

“La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular” El Resucitado es la clave de todo. Todo se ilumina desde Él. Sin Él, todo permanece confuso y sin sentido. ¿Le permito yo que ilumine mi vida? ¿Soy capaz de acoger la presencia del Resucitado para entender toda mi vida como historia de salvación?

 

Enterrado Jesús el viernes, permaneció en el sepulcro todo el sábado y resucitó el domingo. Los tres días de su anuncio se cumplieron. No había que tomarlos por días de veinticuatro horas. Tres días y tres noches era una expresión ya hecha para designar tres días, sin que requiriese esto el que fuesen días completos.

 

PEDRO Y JUAN VAN AL SEPULCRO, EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN  20:3-10. Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte.

 

PROCLAMAR LA RESURRECCIÓN Decimos y anunciamos, con claridad y sin equívoco, es decir proclamamos la resurrección de Jesús, es decir esta no se puede describir, sino sólo proclamar. En efecto, ninguno de los Evangelios describe como fue, san Mateo dice que: “sobrevino un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose, removió la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella.” La expresión el “gran terremoto” procede de la idea del antiguo vocabulario bíblico para explicar una manifestación de la divinidad, en otras palabras,  ha ocurrido una manifestación de Dios.

 

¡JESÚS VIVE! Dijo entonces Jesús: Aún estaré con vosotros un poco de tiempo, y me iré al que me ha enviado (Jn 7:33). También dijo: y Yo, si fuere levantado de la tierra, atraeré a todos a mí (Jn 12:32).

 

  Los apóstoles, fueron lo primero en reconocer y hablar sobre la resurrección de Jesús, y así se lo hicieron saber a los primeros cristianos

 

  Dios envió a su hijo al mundo, permitió que sufriera y muriera por amor a nosotros. Hoy Jesús vive y podemos encontrar en Él perdón y salvación. Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” Juan 11:25

 

  Si aún no recibiste a Jesús en tu vida, hoy es un día especial para hacerlo. Sólo tienes que reconocer que eres pecador y creer que Jesucristo murió por ti y pagó por tus pecados. (Hechos 16:31. Romanos 10:9).

 

  Adoremos a nuestro Salvador esta mañana y todos los días de nuestra vida. Él vive y pronto volverá. Bendito sea nuestro Dios quien nos ama tanto y no quiere que ninguno de nosotros se pierda.  Alabanza eterna sea al Rey de reyes y Señor de señores. Amén.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León