Inalterable «La Química de Dios»

INALTERABLE “la química de Dios” Y tú, hijo de hombre, no les temas, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te halles entre zarzas y espinos, y mores con escorpiones, no tengas miedo de sus palabras. (Eze. 2.6). Siempre me llamó la atención cómo Dios preparó a Ezequiel para el ministerio y describió el tipo de gente con la que rozaría: Como Cristo habitualmente se llamaba el Hijo del Hombre, también fue una distinción honrosa. La postura de Ezequiel muestra reverencia, pero levantarse sería una postura de mayor disposición y aptitud para entrar en acción. Dios nos hablará cuando estemos listos para hacer lo que nos manda. Como Ezequiel no tenía fuerza propia, el Espíritu entró en él. Dios se complace en su gracia de obrar en nosotros lo que sea que requiera de nosotros.

Sabemos del poder tremendo de las palabras. Pueden paralizarnos y hacernos inútiles. Las frases irónicas, las de crítica o de disconformidad (especialmente si hemos puesto nuestro empeño para hacer lo mejor) pueden herirnos más que un látigo.

Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada» (Pro. 12.18). Por ello el Señor le anticipó al profeta: «He aquí que yo he hecho tu más fuerte que pedernal, he hecho tu frente; no les temas, ni tengas miedo delante de ellos (Eze. 3.8-9).

INALTERABLE: “Que permanece impasible y no muestra alteración en su estado, Que no se puede alterar o cambiar” El adjetivo inalterable se utiliza para calificar a aquel o aquello que no puede alterarse o que nunca se altera. La idea de alterar, a su vez, alude a perturbar o a modificar la forma o la esencia de algo.

Mira al Señor y Maestro de David, JESUS MISMO. Observa su principio. «Despreciado y desechado entre los hombres; varón de dolores, experimentado en quebranto.» ¿Quieres ver el fin? Está sentado a la diestra del Padre, esperando a que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies. «Como Él es, así también somos nosotros en este mundo.» Tú debes llevar la cruz, de lo contrario nunca te ceñirás la corona; has de pasar a través del lodo, de lo contrario nunca andarás por las calles de oro.

¡Mira cuán despreciable es la apariencia de aquella oruga que se arrastra! Ése es el principio de la cosa. ¡Mira aquel insecto con vistosas alas que juguetea a los rayos del sol y liba en las flores, lleno de vida y felicidad! Ése es el fin de la cosa. LA MARIPOSA. Esa oruga eres tú, mientras estés en la crisálida de la muerte, pero cuando Cristo aparezca serás como Él, pues lo verás como Él es.

Alégrate por ser igual a Él, «gusano y no hombre», para que, como Él, te sacies cuando despertares a su semejanza. El diamante en bruto se pone en el torno del lapidario. Él lo corta en todos los lados.

El carbón y el diamante son el mismo material. El carbono absorbe la luz; el diamante la refleja. La mayoría de diamantes naturales se forman en condiciones de presión alta y temperatura alta, existentes a profundidades de 140 km a 190 km en el manto terrestre.

Los diamantes son llevados cerca de la superficie de la Tierra a través de erupciones volcánicas profundas por un magma (roca fundida, y gases), que se enfría en rocas ígneas conocidas como kimberlitas y lamproitas… esto es sencillamente el carbono cristalizado, convertido en  forma de diamante en bruto.

Jesús dijo que él es la luz del mundo, pero también declaro que cada uno de los hijos de Dios también lo somos, no que tengamos luz propia, sino que tal como las estrellas brillan por la luz de un astro mayor, el sol, nosotros también, brillamos por la luz de nuestro Señor Jesucristo.

Hay cristianos que son semejantes al carbón y los hay que son semejantes al diamante. Si observamos paralelamente a dos de ellos, observaremos que sus creencias, son iguales; pero al examinar su experiencia religiosa… y al observar su estilo de vida, sus costumbres, su conducta en la iglesia y en la sociedad… ¡no son iguales! Uno es opaco y otro es luminoso.

Cada  uno de los que nos llamamos hijos de Dios deberíamos examinarnos para saber si somos carbono o  diamante…una de las cosas que me impactan es que no puede dársele el nombre de diamante a esta piedra mientras no sea extraída a través de procesos de purificación y extracción en los talleres de piedras preciosas…mientras se encuentra en las profundidades de la tierra, sencillamente es un bloque de carbono más, pero cuando esa piedra de carbono, es encontrada y llevada al lugar indicado, su valor y belleza se vuelven incalculables… En mineralogía, diamante significa «propio» o «inalterable» otro de los atributos del diamante es que la luz que emite tiene gran transparencia…atributos del diamante; propio, inalterable, transparente.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres…de cuáles hombres? De toda la humanidad, lamentablemente muchas veces solo queremos brillar dentro de un lugar específico, pero el mandamiento de Jesús es que ese brillo deberá de ir alrededor de todo lugar a donde vayamos, pues la luz está dentro de nuestro ser…

¿Estás brillando, estas alumbrando en tu lugar de trabajo, en tu hogar, en la calle? ¿Pueden otros ver la luz en ti?

Quizá tu respuesta sea, aun no, o no del todo…qué bueno que eres sincero contigo mismo…pero no desmaye tu corazón, ya que debemos de saber también, que todo carbono es sometido en un taller a procesos intensos, para que después de tal tratamiento llegue a tener esa luz inalterable y transparente…quizá aún estés en el taller del Maestro siendo pulido, y tratado. Pero lo que sí es importante saber es, ¿cuán dispuesto estas para que toda partícula innecesaria sea desarraigada de tu vieja manera de ser y de pensar?

Para que vean vuestras obras buenas…es decir nuestro testimonio, en cuanto a conducta y actitudes…

Efesios 2:10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas…no fuimos creados en Jesús para continuar siendo parte de las tinieblas, sino para aprender de Él a través de su palabra…para que cada día de nuestra vida podamos ser luminares en medio de este mundo de tanta maldad…es necesario dejarnos enseñar por nuestros pastores y líderes, sentarnos para ser enseñados a la luz de la Palabra de Dios, determinar hacernos como niños, sencillos, dóciles, y permitir así que el Espíritu Santo pueda transformar nuestro entendimiento, renovarlo para poder aprender a entender y conocer que la Voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta para sus hijitos…jamás podremos brillar sin ser pulidos, Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.

Hebreos 4.12… la palabra de Dios corta todo aquello que no necesitamos.

Y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos…muchas veces queremos seguir haciendo sacrificios, oraciones repetitivas, ritos religiosos, etc., queriendo agradar el corazón del Padre Eterno…cuán equivocados podemos estar, sencillamente porque ignoramos que dice la Biblia… ¿qué quiere Dios para mí y para ti? Obediencia y no sacrificio (1ª.Samuel 15.22…no hay forma más hermosa de llevar gloria a Dios, sino es a través de nuestra obediencia a sus mandamientos. Ya no es a través de vanos sacrificios, sino de una vida que imita a su amado Hijo, el Señor Jesucristo…quien es el Camino, la Verdad y la Vida.

El nacido de Dios es como un diamante, aprendió a soportar con paciencia todas las presiones es resistente, no se quiebra y su brillo se refleja por todos lados. No importa su tamaño es inmensamente valioso. Cuando Dios nos eligió éramos, solamente carbones…excluidos sin valor… tan pequeños y todos lo que Él eligió son sometidos a grandes presiones a veces tan intensas, que parece que no soportaremos. Y a veces nos preguntamos el porqué de todo eso…la respuesta: Dios está preparándonos para su obra.

¿Quién hubiera imaginado que aquel carbón podría transformarse en un Diamante?

NO LE TEMAS A LA PRESIÓN PORQUE ES ASÍ QUE SE TRANSFORMA UN CARBÓN EN DIAMANTE, SOLO TIENE VALOR, CUANDO NACE DE DIOS… BENDICIONES

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León