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Si no corres, no vuelas !

Iglesia Cristiana Evangélica

Si no corres, No vuelas. Tus fuerzas serán renovadas
Isaías 40:30: Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Note algo, dice que extenderán sus alas como las águilas, dice que caminarán y correrán, pero no dice que volarán, porque para poder hacerlo, primero hay que correr. La Biblia es el libro más motivador jamás escrito en la historia de la humanidad; Dios es motivador. Dios prometió nuevas fuerzas, no cambiar las cosas que te pasan. El no dice que para todos los que esperan en Jehová, todas las personas a su alrededor cambiarán para que no se cansen; no dice que tu entorno será transformado, sino que si esperas en Él, te dará nuevas fuerzas y esas son las que tú necesitas para soportar lo que no cambia. Dios no prometió cambiar las cosas, sino darte nuevas fuerzas. Algunos líderes tienen ocho personas en sus grupos, y no es fácil, y a veces estás ahí luchando, llamándolos, orando por ellos, les das un consejo, y al día siguiente, vuelven a hacer lo mismo. Existe esa gente que siempre vuelve a pedir consejo para el mismo problema. No me puede decir que no se cansa, pero Dios renovará sus fuerzas. (v. 31). Los que esperan a Jehová: Significa continuar viviendo con la firme esperanza de que el Señor establecerá su reino cuando llegue el momento; Dios se enfrentará al mal. Tal actitud interior le da a uno nuevas fuerzas para levantarse y proseguir adelante con vigor. Rom 8:28  Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 8.28 otra posible traducción: todas las cosas sirven para el bien de los que aman a Dios. Todas…cooperan para bien. Dios, en su soberanía, puede usar todo, aun la adversidad, para el beneficio del creyente. Los llamados. Es decir, los que son invitados por Dios a la fe en Cristo por medio de la cual reciben su salvación.  La palabra propósito  sugiere un plan deliberado, una proposición, un plan anticipado, una intención,. Nuestra salvación personal no solamente fue bien planeada, sino que pone de manifiesto la invariable fidelidad del Dios que espera la consumación de su gran plan para la Iglesia.

   Salmo 84:5-7: Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; verán a Dios en Sion.  84.5 En cuyo corazón están tus caminos: Se trata, indudablemente, de las calzadas o de los caminos que debían recorrer los peregrinos cuando subían a Jerusalén. 84.6 Valle de lágrimas: según algunos  hebreos y versiones antiguas. En Hebreo valle de los Bálsamos, lo que apuntaría a un lugar cercano a Jerusalén, plantado con ese tipo de árboles Puede que los peregrinos a la ciudad celestial tengan que pasar por más de un valle de lágrimas y más de un desierto, pero se les abrirán pozos de salvación y les enviarán consolaciones para su sustento. Los que prosiguen adelante en su carrera cristiana encontrarán que Dios agrega gracia a sus escogidos. Y los que crecen en la gracia serán perfectos en gloria
Hay un momento en que no podemos seguir con nuestras propias fuerzas, no hablo de físicas, sino de ánimo, de actitud. Es más serio cuando la actitud se enferma, cuando ya no queremos seguir más. A veces le dan ganas de cerrar su grupo, de no venir a la iglesia, se cansa. Todos nos cansamos, pero el Apóstol Pablo dijo que no nos cansemos de hacer el bien. Las fuerzas sólo provienen del Señor, porque es la fuerza motivadora, es lo que de adentro emerge para seguir adelante. Quizás la actitud de algunos puede estar dañada, pero Dios los va a renovar para poder seguir haciendo el bien. Lo que te hacía llorar, ahora será una fuente. A veces nos cansamos y ya no dan ganas de hacer nada, pero vamos a seguir adelante, porque Dios nos da nuevas fuerzas. Quizás la actitud de algunos puede estar mal, pero Dios la va a renovar para que puedan seguir haciendo el bien a otras personas.
No nos cansemos Gál 6:9  No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Nuestro tiempo es tiempo de siembra; en el otro mundo segaremos lo que sembramos ahora.  Todos somos muy proclives a cansarnos del deber, particularmente de hacer el bien. Debemos velar con gran cuidado y guardarnos al respecto.  La recompensa se promete sólo a la perseverancia en hacer el bien.

  Aquí hay una exhortación a todos para hacer el bien en donde están. Debemos tener cuidado de hacer el bien en nuestra vida y hacer de él la actividad de nuestra vida, especialmente si se presentan ocasiones nuevas, y hasta donde alcance nuestro poder.

  Algunas veces el «debido tiempo» se asocia a un rápido resultado. Otras a un proceso lento, que pudiera tomarse años, aun toda una vida. Pero podemos estar seguros de tres cosas. Primero, Dios hará que de nuestras semillas brote una cosecha. Segundo, Dios nunca se adelanta o se atrasa; siempre actúa justo a tiempo y de todo corazón en lo que se refiere a nuestro bien. Tercero, nuestra cosecha dependerá en cantidad y calidad de la clase de semillas que sembremos: Las buenas semillas traen buenas cosechas, mientras que las malas semillas traen malas cosechas.

 Las fuerzas son para gastarlas
1 Pedro 5:10: Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
Las nuevas fuerzas vienen después de padecer y haberte gastado las que tenías; no aparecen hasta que no se justifique que se necesitan. Éstas vienen cuando las que tenías se terminaron; para recibirlas, hay un momento de transición, como cuando le dice al hijo “gástate primero lo que te di, y luego te doy más”. Las fuerzas y la actitud que Él nos da son para servir. Las fuerzas que Dios da son para servir, la actitud que Él pone es para servir; cuando llega a sus extremos, Dios aparece y nos renueva. Hay momentos en que se agota lo que uno lleva dentro, pero Dios nos renueva. Después de padecer un poco de tiempo, el mismo que te llevo ahí, es el mismo que te va a renovar las fuerzas. El nuevo nivel que Dios tiene para tu vida, no llega hasta que te gastes todo lo del nivel en que estabas. Es un problema cuando la actitud se cansa.
Lo que antes te cansaba, se convertirá en placer
2 Corintios 12:15: Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
A veces damos amor, y esperamos que a cambio nos amen. Pero, ¿cuándo madura el amor? Cuando estoy dispuesto a gastar todo lo mío, y aún yo mismo estoy dispuesto a gastarme. El amor encuentra su placer en amar incondicionalmente. Cuando empecé mi vida cristiana, mi mamá me vio llorando por unas personas, y me dijo: “Tienes que aprender a amar hasta que duela”. Esto pasa frecuentemente a todas las personas que se dedican a hacer el bien. En la versión Al Día 2 Corintios 12:15 dice así: Para mí es un placer gastarme por entero, y dar todo lo que tengo por el bien espiritual de ustedes, no importa que a juzgar por las apariencias, mientras más los amo, menos me aman. ¿Se ha puesto a pensar cuántos de nosotros nos recordamos del maestro o maestra que nos enseñó a escribir o leer, y hoy todos vivimos de eso, e hicimos nuestras carreras? Estoy seguro que esa maestra se acuerda de tu nombre y apellido. ¿Cuántas generaciones ven los maestros pasar por sus aulas y los que pasamos por ellas nos olvidamos de ellos? En ellos se cumple esto, que habiéndonos amado más, nosotros les amamos menos. ¿Cuántas enfermeras se desvelan cuidando a pacientes que se aprenden su nombre y apellido? Usted salió del intensivo del hospital y no se recuerda quién lo cuido. Hay gente que amando más, no necesariamente es amada más. Si queremos ver las nuevas fuerzas de Dios venir, tenemos que comprender que es Dios el que nos lleva a nuestros límites para que aprendamos a amar como el apóstol Pablo dice que debemos hacerlo. Vas a amar al prójimo, a tus ovejitas del grupo cada día más, aunque tal vez ellos te amen menos. Vas a amar al prójimo más, aunque amándolos más quizás te amen menos. Aquello que te cansaba, se va a convertir en el placer más grande de tu vida si tan sólo aceptas las nuevas fuerzas del Señor. Dios te va a dar nuevas fuerzas, hará una obra preciosa.

 

Iglesia CDD TU CASA – Pr. Horacio León

 

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