Cuales son tus armas en esta guerra?

 

El mundo material se rige por leyes naturales, las cuales no pueden ser violadas. Sin embargo existe un mundo espiritual, en el cual las leyes naturales no tienen efecto. Este mundo espiritual está regido también por leyes y quienes vivan en este mundo deben regirse por ellas.

 

El ser humano es un cuerpo material y vivimos en este mundo tangible, pero a la vez somos espíritu. Dios nos ha creado así y podemos tener comunión con Él. Sabemos que Dios es espíritu y su palabra nos dice que los que le adoramos lo hagamos en espíritu y en verdad (Juan 4:24). Pero en el mundo espiritual no todo se trata del bien. Existe una guerra espiritual entre el bien y el mal, entre los hijos de Dios y el enemigo de nuestra fe. Nuestra alma está en juego y el diablo quiere que nos perdamos con él. Pero Dios nos ama tanto que no quiere que nadie se pierda sino que seamos más que vencedores en esta guerra espiritual.

 

¿Estamos preparados para pelear esta guerra? ¿Los ataques del enemigo pueden hacernos daño? El diablo usa todas sus artimañas, todos sus trucos para atacar a los hijos de Dios y estos deben estar preparados para no permitir que esos ataques hagan el daño que buscan.

I. La hechicería y brujería

 

En el mundo podemos encontrar prácticas que buscan la manipulación de las cosas, la manipulación de las personas. Estas prácticas oscuras pretenden obtener resultados en beneficio de alguien o algo y en perjuicio de otros.

 

El mundo quiere cambiar la realidad y buscan maneras de hacerlo, aunque así tenga que hacer cosas alejadas de la luz. Esto es algo que no está en consideración por parte de los cristianos nacidos de nuevo, pues la luz ha venido a ellos. Pero el mundo, que es contrario a los hijos de Dios, pretende usar todas sus armas para dañar a los cristianos.

 

¿Pueden estas personas y estas armas afectar a los hijos de Dios? Antes de responder veamos lo que dice Dios acerca de la hechicería o brujería.

 

a. Es contraria a Dios (2 Reyes 17:17)

 

Debemos saber que estas prácticas son una realidad, no son invenciones de algunos sino prácticas reales que son usadas constantemente para hacer daño, para tratar de manipular la realidad.

 

En este pasaje del segundo libro de Reyes vemos cómo el pueblo de Dios se entregó a las adivinaciones y realizaron rituales dedicados a otros dioses. Pero la parte final del versículo nos dice que esto provocó ira a nuestro Dios. El practicar la brujería, la hechicería, la adivinación, los agüeros son cosas que no solo desagradan a Dios, sino que le provocan ira. Dios se enoja contra quienes practican tales cosas. De esta manera, sabemos que quienes practican tales cosas no proceden de Dios, sino que son contrarios a Él.

 

El enemigo intenta engañar a los hijos de Dios cuando los hechiceros mencionan el nombre de Dios y proclaman que actúan en Su nombre, pero sus actos dicen lo contrario. Dios es poderoso y no necesita de ningún hombre que haga su trabajo. Nadie que realice prácticas de este tipo es de Dios.

 

b. Son obras de la carne (Gálatas 5:19-21)

 

Como mencionamos anteriormente Dios es espíritu y quienes le adoran lo hacen en espíritu y verdad. Quienes adoran a Dios no andan en las cosas de la carne sino en las cosas del Espíritu

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En este versículo nos damos cuenta que la idolatría y la hechicería están consideradas como obras de la carne. Al final del versículo veintiuno el Señor nos advierte que “los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”. Identificamos a quienes andan en el espíritu y quienes andan en la carne por medio de este listado que encontramos en la palabra de Dios, debemos examinar si las cosas proceden de Dios o son obras de la carne. Si somos hijos de Dios no debemos practicar estas cosas, para que nuestro Padre se agrade de nosotros debemos en su lugar tener el fruto de su Espíritu.

 

c. Usada por el diablo para afligir a los cristianos (1 Reyes 19:2)

 

No es un secreto que el enemigo quiere ver destruidos a los hijos de Dios. Si vemos el ejemplo de Job nos damos cuenta que el enemigo siente celos de cómo podemos acercarnos al Señor, de cómo recibimos de su gracia eterna.

 

En 2 Corintios 4:8-12 leemos que los cristianos somos atacados y nos encontramos atribulados, angustiados, en apuros, perseguidos, derribados. Esto es por causa de los ataques del maligno. Aún hombres de una fe fuerte tuvieron que huir, como fue el caso de Elías cuando fue perseguido por Jezabel.

 

d. Usada para gobernar al mundo (Efesios 6:12) LUCHA CONTRA SANGRE

 

En la biblia encontramos que nuestra lucha no es carnal, no es con espada ni con ejércitos, sino que es una lucha que se lleva a cabo en las regiones celestes. Es una guerra espiritual para la cual debemos estar preparados y saber cómo defendernos de los ataques que buscan destruir a los hijos de Dios.

 

La palabra nos dice que existen huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Estas huestes en las regiones celestes son quienes gobiernan este mundo. Son quienes manipulan a los incrédulos de este mundo para hacer las obras del diablo y que no les resplandezca la luz de Cristo (2 Corintios 4:4)

 

II. Dios es superior a todo

 

La brujería y la hechicería son una realidad, y no se deben tomar a la ligera. Estas son usadas por el enemigo para atacar, para destruir, para gobernar el mundo, para que abunde la maldad en este siglo.

Pero estas prácticas no pueden afectar a Dios. Estas prácticas son contrarias al Señor y no tienen efecto alguno sobre Él. Porque Dios es superior a todas las cosas y todo se sujeta a Su voluntad perfecta.

 

a. Todo sujeto a Cristo (1 Pedro 3:22)

 

Jesucristo murió y resucitó, fue recibido en el cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre. Esta es la victoria de Cristo en la cruz, ahora le están sujetos los ángeles, autoridades y potestades. Todo está sujeto a Cristo, el autor y consumador de nuestra fe. De Él es la victoria sobre todas las cosas, Él venció en la cruz del Calvario.

 

III. La victoria de Cristo

 

Ya vimos que Dios es superior a todo y en Él está la victoria. Pero además debemos saber que a Jesús le fue dada toda potestad. Él tiene toda autoridad sobre todo. Ahora somos salvos por el sacrificio de Cristo en la cruz.

 

a. Toda potestad es de Él (Mateo 28:18)

 

No hay nada que se escape del control del Señor, de nuestro Señor. En las manos de Cristo está la autoridad sobre el universo, suya es la victoria.

 

b. Nos ha dado potestad (Lucas 10:19) OS DOY POTESTAD…

 

Con esa autoridad que solo Cristo tiene, recibimos de Él la potestad de hollar serpientes y escorpiones. El Señor nos da autoridad y nos advierte que nada nos dañará.

 

Conclusión

 

Todo cristiano nacido de nuevo, que es temeroso de Dios puede estar seguro, puede estar tranquilo en las manos de Dios. Nada nos dañará, ninguna arma prospera contra los hijos de Dios.

 

Pero debemos estar sometidos a Dios y dispuesta la armadura del Señor para pelear la batalla espiritual.

 

El enemigo nos atacará, pero podemos estar seguros en Dios, Él ya ha vencido y suya es la victoria sobre todas las cosas. No hay potestad, no hay autoridad que pueda enfrentar al Rey de reyes y Señor de señores. Nuestro Padre es el Rey.

 

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